Pablo Iglesias se arruga y abre la puerta a negociar en Madrid con Íñigo Errejón
La dirección nacional del partido pide «cerrar heridas y «reconstruir puentes» con el exnúmero dos en la capital.

Irene Montero e Ione Belarra, entre otros, al inicio de la reunión de Podemos. J. P. GANDUL
ramón gorriarán | madrid
La dirección de Unidos Podemos dio un giro de 180 grados en su pulso con Iñigo Errejón, y pasó de considerarlo un traidor a abrir la puerta a una negociación para presentar una lista conjunta en la Comunidad de Madrid de las elecciones del 26 de mayo. Irene Montero anunció ayer que su partido va a hablar «con todo el mundo» de la izquierda, «y todo el mundo incluye a Errejón», para confeccionar una candidatura unitaria. La dirección de Unidos Podemos ha visto las orejas al lobo.
El enfrentamiento con el que fuera número dos del partido, la dimisión del líder regional en Madrid, el amago de rebelión de diez secretarios territoriales y las pésimas perspectivas electorales que apuntan las encuestas han provocado un brusco viraje en la estrategia de dureza ante la disidencia. El primer paso para atajar la crisis ha sido abrir la puerta a la negociación con Errejón, con el que no había nada que hablar, para diseñar una lista unitaria «de la izquierda» para gobernar la Comunidad de Madrid.
El líder pide ‘árnica’
Es la hora de «reconstruir puentes y cerrar heridas», señaló ayer conciliadora Montero, líder del partido ante la ausencia por permiso de paternidad de Pablo Iglesias. La también portavoz en el Congreso explicó que están «trabajando en un proceso participativo que pueda incluir a todo el mundo» con la idea de que cristalice en una «candidatura de unidad». Ahí, añadió, se abrirá «la posibilidad de llegar a un acuerdo con el partido de Errejón».
La fórmula para el acuerdo está aún lejos. El objetivo, en cambio, está claro, «máxima unidad», según Montero, para impedir que «los trillizos reaccionarios», en alusión a Vox, PP y Ciudadanos, gobiernen Madrid. El ahora candidato autonómico de Más Madrid da por sentado que la candidatura autonómica deberá estar encabezada por él y que el resto de la lista debe negociarse.
Montero apuntó otra visión: «Unidas Podemos se va a presentar a estas elecciones. Quien se quiera sumar al proceso, está invitado». Es decir, Errejón sería un invitado en esa candidatura, no el cabeza de cartel. «Son las posiciones iniciales que después se modularán», explicaba un dirigente que tiene su corazón dividido entre los dos líderes históricos del partido morado. Si no hay entendimiento, Unidos Podemos presentará su lista en la Comunidad de Madrid y competirá con la de Más Madrid, advirtieron fuentes de la dirección del partido. Esta postura, añadieron, será la que lleven Iglesias, si acude, y Montero a la reunión del miércoles del Consejo Ciudadano Estatal, el máximo órgano directivo de la organización. Una cita a la que Errejón tiene previsto asistir porque forma parte de ese organismo de 62 miembros elegidos en la asamblea de Vistalegre II. La mayoría es ‘pablista’, y los ‘errejonistas’ están, como los anticapitalistas, en minoría.
Reunión en Toledo
Una correlación de fuerzas que ahora tiene un peso relativo, como se comprobó en la reunión de líderes territoriales del pasado viernes en Toledo. Entre la decena de dirigentes, había varios afines a Iglesias, pero ello no impidió que suscribieran un documento con una llamada a «la unidad y a la negociación».
Dejar de hacer daño Montero, de todas maneras, dijo ayrt que prefería que el candidato por Ahora Madrid a la Comunidad, Errejón no acudiera a la reunión del Consejo Ciudadano Estatal. «Se ha ido, ha fundado otro partido y nos debe dejar debatir. Iñigo debe dejar de hacer daño a Podemos y permitir un debate», apuntó la portavoz en el Congreso.
Al margen de que asista o no a la cita, las voces en Unidos Podemos que piden que se reconduzca la situación son un clamor. Ya casi nadie, con la habitual excepción de Juan Carlos Monedero, pide mano dura.