La teoría de la conspiración del 11-M resucita 15 años después del atentado
Los actos conmemorativos afloran las diferencias de siempre entre las víctimas y el PP.
ramón gorriarán | madrid
«Las víctimas merecen saber toda la verdad». La frase podría ser de Eduardo Zaplana o Angel Acebes, que en la primera legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero fueron los bastiones populares en la teoría de la conspiración sobre los atentados del 11-M, pero no; es de Pablo Casado, el líder del PP y de la oposición, durante un acto celebrado para homenajear a los 192 muertos y cerca de 2.000 heridos en los atentados yihadistas de los trenes de cercanías de Madrid. El PP, con Mariano Rajoy, dio por buena verdad judicial sobre los atentados que la Audiencia Nacional estableció en 2007 y confirmó el Supremo. Abandonó la teoría conspirativa y desoyó las peticiones de desclasificar informes secretos respecto a los ataques. Casado parecía seguir esa misma línea de conducta, pero tras el acto conmemorativo de hoy en el Bosque del Recuerdo del parque del Retiro de Madrid pidió que «se desclasifique cualquier información y que se llegue a la verdad si hay alguien que la oculta». Reclamó que «no sea un tabú» hablar sobre la verdad del 11-M porque «hay informaciones que dicen que puede haber informaciones que no se conocen». Si eso es cierto, añadió, «las víctimas merecen saber toda la verdad» porque tienen derecho a «saber si además de lo que están condenados hubo alguna ramificación más».
Unas palabras que llamaron la atención incluso en el PP ya que Casado había comenzado el día con un recordatorio en Twitter a las víctimas y una reafirmación de su compromiso «con la libertad y con la lucha contra el terrorismo». Un texto que contrastó con el incendiario mensaje del líder de Vox, Santiago Abascal: «Quince años después, todavía queremos seguir sabiendo toda la verdad sobre los atentados de 11-M, el mayor atentado de nuestra historia, que causó 192 muertos y un planeado cambio de gobierno. ¡No olvidamos!» También las víctimas se negaron a dar por zanjada la masacre y la presidenta de la AVT, Maite Araluce, afirmó en el acto del parque del Retiro que el 11-M «es un caso abierto». Las víctimas, prosiguió, «se merecen que se llegue hasta el final de las investigaciones sobre cualquier atentado terrorista. Con verdad y rigor». Unas palabras inspiradas en las recientes filtraciones vinculadas al excomisario José Villarejo sobre una deficiente investigación de aquellos hechos por parte de la Policía que dejaron lagunas. Ante unas palabras de ese tenor, el líder del PP desempolvó viejos clichés que no formaban parte del discurso de su partido desde hace muchos años.
La respuesta gubernamental no se hizo esperar. El ministro del Interior fue rotundo: «Se sabe sustancialmente toda la verdad». Fernando Grande-Marlaska subrayó que la investigación policial fue «profesional» y «se llegó al fondo», del mismo modo que los posteriores procesos judiciales, que fueron «perfectos y fiables».
Historia de una infamia
También el ministro y secretario de Organización del PSOE reclamó a Casado que sepulte el discurso conspirativo porque lo que ocurrió los días posteriores a los atentados fue «la historia de una infamia y una mentira» porque la que el PP «todavía no ha pedido perdón». José Luis Abalos afeó al líder de la oposición que en un día como hoy se ponga a la altura del presidente de Vox solo por buscar «resultados cortoplacistas». Pero no fue la única trifulca. En otro acto de homenaje, el que tributaron CCOO, UGT y la Unión General de Actores en la estación de Atocha, el presidente de la Asociación 11M. Afectados por el Terrorismo, Eulogio Paz, se despachó con un duro alegato contra el PP. Culpó de los ataques yihadistas a «la guerra contra Irak a la que nos llevó José María Aznar» y acusó al PP de «mentir en los primeros momentos, en los tres días siguientes para intentar ganar las elecciones y durante mucho más tiempo para deslegitimar y boicotear al Gobierno de Zapatero».
El candidato popular a la Alcaldía de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, no pudo más y abandonó el acto harto «tras más de 15 minutos de ataques al PP». Los enfrentamientos entre la Asociación 11M Afectados por el Terrorismo, que antes presidía Pilar Manjón, y los populares son un clásico en todas las conmemoraciones de la matanza en los trenes de cercanías.