Sánchez pide el voto ante una derecha «predemocrática»
El líder del PSOE asegura que el 28-A «no habrá cordón sanitario que pare la voluntad de seguir avanzando».

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, interviene en un acto de partido en Jaén. J. M. PEDROSA
cecilia cuerdo | sevilla
Seguro de que su flanco izquierdo está más que cubierto ante la unánime caída que las encuestas pronostican para Unidas Podemos, Pedro Sánchez se vuelca ahora en cortejar el voto del centro, y hasta el del centro derecha moderada. El presidente del Gobierno compartió ayer en Jaén su segundo mitin junto a Susana Díaz. Las heridas entre ambos, ni mucho menos, están cerradas. Más bien todo lo contrario, como demostró, otra vez, el encontronazo a cuenta de la confección de las listas al Congreso, en las que la dirección nacional impuso sus elegidos y relegó a los fieles de la expresidenta andaluza al Senado. Aún así, Díaz, al menos de puertas a fuera, está dispuesta a cerrar filas con el candidato socialista a la Moncloa.
En Jaén, Sánchez consideró que su partido es el único que «garantizará una España con sentido común y de futuro» tras las generales del 28 de abril. La otra opción, alertó, es una derecha «predemocrática y prehistórica», en alusión a las desafortunadas palabras del número dos de los populares en su candidatura por Madrid, Adolfo Suárez Illana, sobre los neandertales y el aborto. Para el líder socialista, el único objetivo de quienes se manifiestan de ese modo es la involución y retroceder 40 años. Por eso, el presidente del Gobierno trata de tensionar al partido para que, «plaza a plaza, pueblo a pueblo», la izquierda no se quede en casa como ocurrió en Andalucía el pasado mes de diciembre, cuando el resultado de las electorales apeó al PSOE del poder tras casi cuatro décadas a causa del pacto entre PP y Cs, apoyado después por Vox.
El ejemplo andaluz está muy presente en los discursos de Sánchez, que precisamente esta semana ha hecho precampaña en esta región, principal bastión socialista y en la que un buen resultado se presenta como imprescindible para mantenerse en la Moncloa. «Cuando ganemos, vendremos a Andalucía a recuperar el gobierno», auguró el candidato del PSOE. Y aunque concede que las encuestas demoscópicas y el sentir de los ciudadanos es favorable a las siglas socialistas, insiste en que «no hay que relajarse». «Hay que aprender de lo que pasó el 2 de diciembre», dijo en Jaén ante la mirada atenta de Díaz y su ministra de Hacienda, María Jesús Montero. Lo que sucedió entonces fue que «la desmovilización trajo la involución».
Sánchez se mostró convencido de que, pese a los vetos de otras formaciones, como el expresado públicamente por Albert Rivera, el próximo abril «no habrá cordón sanitario que pare la voluntad mayoritaria de que este país siga avanzando». Con la victoria en las generales en el bolsillo según las encuestas, los pactos se han convertido en la gran preocupación de los socialistas.