La renovación del CGPJ lleva ocho meses bloqueada y sin solución a la vista
efe
El 4 de diciembre de 2018 concluyó el mandato del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), el órgano de gobierno de los jueces, y, después de ocho meses de trabajo en funciones no exentos de polémicas, la parálisis política augura el bloqueo ‘sine die’ de su renovación.
La dificultad de pactar apoyos para la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno hace augurar una negociación casi imposible para renovar este organismo, que exige unas mayorías parlamentarias aún más reforzadas.
Los jueces observan este panorama con «desazón», asegura Raimundo Prado, portavoz de la Asociación Judicial Francisco de Vitoria, una de las más críticas con la labor en funciones del CGPJ.
En la pasada legislatura, el PP y el PSOE contaban juntos con escaños suficientes para superar la mayoría de tres quintos que requiere la renovación del Consejo y llegaron a alcanzar un acuerdo que situaba al magistrado del Supremo Manuel Marchena al frente de ese organismo.
Pero el pacto se frustró después de que Marchena renunciara tras filtrarse un wasap del entonces portavoz del PP en el Senado, Ignacio Cosidó, en el que defendía ante sus compañeros el pacto con el PSOE porque permitiría controlar la Sala de lo Penal del Supremo «desde detrás».
Entre acusaciones mutuas de intentos de manipulación y politización del CGPJ, el PP se sumó entonces a las tesis de Ciudadanos para que la mayoría de sus vocales fueran elegidos por los propios jueces, pero su propuesta fracasó en el Congreso.
El nuevo arco parlamentario complica aún más lograr una mayoría de tres quintos y desde el mundo judicial se ve cegada cualquier posible vía de acuerdo para renovar este órgano constitucional.