Las protestas contra la sentencia arrancan un día antes a medio gas
Fue un aperitivo de lo que vendrá. Una toma de contacto de los independentistas con la calle, de cara a las protestas que tendrán lugar por toda Cataluña en cuanto se haga pública la sentencia contra los líderes del ‘procés’, previsiblemente hoy. Si se toma como referencia lo que ocurrió a lo largo de ayer en la capital catalana, las movilizaciones de la semana que viene no deberían inquietar. Estarían muy lejos del clima insurreccional que anuncian algunos.
Solo fue un ensayo que empezó cuando decenas de independentistas protagonizaron una sentada en el vestíbulo de la estación de Sants. Convocados por la plataforma Picnic por la República, permanecieron durante una hora hasta que fueron desalojados por los Mossos d’Esquadra. Uno a uno, los agentes expulsaron de la estación a los manifestantes. Uno de ellos fue detenido por agredir a un policía.
Tras el desalojo, medio centenar de personas cortó una de las vías que une la estación de Sants con la plaza de España, otro de los puntos estratégicos de la movilidad y del transporte público en Barcelona. Como era domingo, el corte apenas tuvo incidencia. Poco antes de las dos de la tarde, los responsables de la protesta tocaron retirada y regresaron a la retaguardia hasta que las movilizaciones empiecen de verdad en cuanto el Supremo haga pública la sentencia.