Educación
Los docentes defienden su trabajo en la crisis ante las críticas de familias
La Felampa asegura que hay carga excesiva de tareas y que no se cumple con los criterios fijados
Un escrito remitido por la Federación Leonesa de Asociaciones de Madres y Padres de León, Sierra Pambley, conocida como la Felampa, a Inspección Educativo ha generado un gran rechazo por parte de los docentes, que se han visto atacados ante las críticas de los padres que hablan de falta de coordinación entre los profesores de los centros, que se no se han realizado las adaptaciones curriculares para adaptar los contenidos a la situación provocada por la pandemia y que «toda su obsesión es finalizar el temario caiga quien caiga». Desde Felampa añaden que las fichas de trabajo llegan sin explicación, que no se ajustan a las características del alumnado y no respetan los descansos, además de que hay profesores «que la forma que han encontrado para motivar a su alumnado son las amenazas», todo ello, incumpliendo la instrucción de la Junta en la que se fija el desarrollo de la actividad educativa para este tercer trimestre.
Desde la Junta de Personal Docente, su portavoz, Javier Fernández, asegura que los maestros y profesores están «dolidos» por la actitud de Felampa, y defienden «la profesionalidad» y la «responsabilidad» del profesorado, «que se ha enfrenado al reto más difícil que cabría imaginarse» de un día para otro. Fernández explica que los docentes están cumpliendo con la normativa fijada por la Junta y respondiendo «cuando la Administración se ha puesto de lado y dejado todo sobre nuestras espaldas».
«Los profesores se están esforzando al 100%, sin horarios ni relojes, poniendo medios personales y su compromiso para lograr que el alumnado y las familias no dejen de recibir el apoyo educativo».
Responsabilidad
Los docentes consideran que el escrito remitido a Inspección Educativa «caiga en el desprestigio del docente, basándose únicamente en generalizaciones no objetivadas e injustas». De hecho, Javier Fernández incide en que «si hay algún caso concreto, Inspección Educativa está para eso, pero no se puede disparar contra todo el colectivo».
El presidente de Felampa, Arsenio Martínez, señala que el objetivo de la misiva «es conseguir que a todo el alumnado se le apliquen las directrices» de fin de curso «y si hay algún defecto que se corrija». Añade que las tareas son excesivas y que las familias «en muchas ocasiones no tienen capacidad para hacerles frente, lo que les genera mucha ansiedad».
«Los docentes están poniendo todo de su parte, pero las familias también», apunta Martínez en relación a la complejidad de conciliar el trabajo con la tareas escolares, que sufren todas las partes, para incidir en el hecho de que «el sistema no está funcionando bien, porque ni las familias ni los profesores estaban preparados para este cambio». Por este motivo, reclama que antes de seguir avanzando en contenidos, la situación debería aprovecharse «para aprender a usar las herramientas digitales y después ya se abrirá el libro. Ahora no hay ni soportes, ni conocimientos, ni capacidad para hacer una educación online».
Mientras Martínez exige que la evaluación tenga carácter continuo y se base en los conocimientos impartidos hasta el segundo trimestre, los profesores abogan también por una evaluación continua, incentivando al alumno e individualizada. Además, los docentes apelan a la unidad de toda la comunidad educativa, «porque profesores, padres y alumnos lo están haciendo fenomenal a pesar de las circunstancias».