El Gobierno reformará la Ley de Extranjería para adaptarla a la legislación que rige en Europa
El vicepresidente primero y ministro del Interior, Mariano Rajoy, afirmó ayer en Barcelona que el Gobierno estudiará «seriamente» reformar la Ley de Extranjería para adaptar la legislación española a la de la Unión Europea. Rajoy, que mantuvo una conversación con el presidente de la Generalitat de Cataluña, Jordi Pujol, aseguró en conferencia de prensa que la legislación de la Unión Europea obligará a España a realizar diferentes cambios. «Vamos a estudiar muy seriamente las opciones de modificar la Ley de Extranjería. En Europa ya se ha dado un gran avance en esta materia y eso nos obliga a incorporar algunas novedades en nuestra legislación», explicó Rajoy. Sin embargo, el vicepresidente primero no quiso especificar cuales serían las reformas aunque comentó que la legislación europea ha avanzado seriamente en «la lucha contra la inmigración ilegal». El ministro del Interior se mostró satisfecho por la política del Gobierno que pretende fomentar la inmigración legal y desterrar la entrada ilegal de personas. Rajoy agregó que en lo que va de año se han dictado 12.976 resoluciones de expulsión de inmigrantes ilegales. Una cifra que supera a la de todo el año pasado cuando se expulsaron 12.677. El titular de Interior destacó también la importancia del próximo Consejo Europeo de Sevilla, donde el fenómeno de la inmigración será uno de los puntos fundamentales del encuentro. El ministro, que indicó que el cupo de inmigrantes de este año se eleva a 32.079 personas, afirmó que la inmigración es el «eje básico de la política exterior europea» y que la Unión Europea debe tener en cuenta la lucha de los países no comunitarios contra la inmigración para fijar los cupos que les correspondan. De la cita previa que mantuvo con Jordi Pujol durante hora y media, Mariano Rajoy indicó que el eje central se situó en la inmigración y que ambos políticos mostraron posturas bastante coincidentes. Sin embargo, no quiso extenderse en más detalles sobre la reunión aunque aclaró que Pujol no le propuso que el Gobierno expulsara a los inmigrantes que están en prisión preventiva en los centros penitenciarios catalanes. Tras el encuentro con Pujol, Rajoy asistió a la reunión de la Junta de Seguridad de Cataluña donde se alcanzó un acuerdo según el cual los Mossos dïEsquadra adelantarán de forma notoria su despliegue en Cataluña. Las primeras poblaciones que resultarán más beneficiadas serán Barcelona, y las zonas más habitadas de su área metropolitano, Tarragona y Reus. Estos municipios ganarán en el próximo año y medio 1.370 agentes policiales gracias al despliegue de los Mossos dïEsquadra y a una redistribución más racional de policías nacionales y guardias civiles en otros puntos de Cataluña. A finales de 2003 se dará el pistoletazo de salida al acuerdo alcanzado. Unos 600 nuevos Mossos dïEsquadra, que se sumarán a los ya previstos, desembarcarán en LïHospitalet, Sant Adrià y Badalona. Rajoy negó reiteradamente que Cataluña no disponga de los policías nacionales necesarios para hacer frente a la seguridad ciudadana.