«ESPAÑA QUIERE TRANSFORMAR LA SITUACIÓN Y CONVERTIR UN CONFLICTO POLÍTICO EN UNA ACCIÓN MILITAR»«REY, PUEBLO Y GOBIERNO ESTÁN COMPROMETIDOS CON LA RECUPERACIÓN TERRITORIAL DE MARRUECOS»
Marruecos acusa a España de agresión flagrante
El Rey de Marruecos, Mohamed VI, calificó de «una agresión

Militares españoles permanecen junto a la bandera española tras el desembarco en la isla Perejil
El ministro de Asuntos Exteriores, Mohamed Benaissa, reveló tras ese consejo que el Gobierno de Estados Unidos estaba mediando entre España y Marruecos para buscar una solución negociada a la crisis, pero consideró «una declaración de guerra» la intervención de las tropas españolas en Perejil. El ministro advirtió, en una comparecencia ante los medios de comunicación, de que «rey, pueblo y gobierno están comprometidos para recuperar la integridad territorial» de Marruecos. El Gobierno marroquí «condena el despliegue militar ante las costas marroquíes en el Mediterráneo, de buques de guerra, de un portaviones, submarinos, helicópteros, que no es conforme a la naturaleza y la dimensión del problema» señaló el portavoz real, a la vez que puntualizaba que «Su majestad el rey Mohamed VI, acompañado por el príncipe Mulay Rachid, presidió un Consejo de Ministros extraordinario en el transcurso del cual el soberano ha informado al Consejo de la invasión ayer, al alba, de las fuerzas españolas del islote marroquí conocido con el nombre de Leila». El Ministerio de Asuntos Exteriores exigió la «retirada inmediata y sin condiciones de las fuerzas españolas» del islote de Perejil, que Rabat considera parte integrante de su territorio. Rabat denunció «la agresión» de España contra su vecino del sur, así como «la violación del espacio aéreo y las aguas territoriales marroquíes» por los militares españoles, y pidió a las Naciones Unidas que intervengan en el conflicto. Las espadas seguían en alto, y en un alarde de demostración de fuerza, el Ministerio de la Comunicación decidió mantener el viaje que tenía previsto organizar con periodistas marroquíes y extranjeros, entre ellos los corresponsales españoles acreditados en Rabat, así como muchos enviados especiales, al islote de Perejil.