Según el sondeo de voto estimado del CIS, el PP obtendría el 41% de los votos, frente al 37,1% del PSOE
El PP ganaría las elecciones con 3,9 puntos de ventaja sobre el PSOE
En el voto estimado, el PP continúa por delante del PSOE en el voto estimado, pero con una tendencia a la baja. El sondeo de septiembre señal
El sondeo del CIS correspondiente a septiembre reveló que el 26,3% de los ciudadanos votaría a los socialistas y el 23,1% a los populares, es decir, un margen a favor del PSOE de 3,2 puntos. Los socialistas no superaban a los populares en intención directa de voto desde antes de la llegada de Aznar a La Moncloa, en 1996, con la excepción de algunos meses en 1998 como consecuencia del »efecto Borrell». El resto de los sondeos de los últimos años, tanto privados como los del CIS, mostraban con machacona insistencia que los populares, con facilidad, derrotaban a los socialistas. El sufragio directo es, de todas formas, un elemento indicativo, porque si bien es el dato que expresan los consultados, para los análisis electorales se toma en cuenta el voto estimado que es el producto de ponderar con una fórmula matemática el voto directo con una serie de variables, como el recuerdo de la anterior votación o la valoración de la gestión. Es lo que los especialistas en demoscopia denominan «la cocina». Recortes La tendencia se ve aún más corroborada si se compara con el anterior estudio, el de abril, cuando los populares aventajaban a los socialistas en ocho puntos, y con el de enero, en el que el margen llegaba a 9,7 puntos a favor del PP. En síntesis, en lo que va de año, el PSOE ha recortado su desventaja en voto estimado ante los populares en 5,9 puntos. A pesar de esta escalada socialista, el PP ganaría las elecciones generales en 13 de las 17 comunidades autónomas, el PSOE lo haría en tres, y el PNV, en una. Los populares también se alzarían con el triunfo en Ceuta y Melilla. En las últimas elecciones generales, en marzo de 2000, el PP venció en los comicios generales en 14 autonomías, los socialistas en dos, Andalucía y Cataluña, y el PNV en el País Vasco. La diferencia radica en que los márgenes a favor de los populares son más reducidos que hace dos años en todas las comunidades, y en algunas el empate es cuestión de pocos puntos, como en Asturias o Castilla-La Mancha.