Las lenguas cooficiales estrenan nueva legislatura con el Congreso partido en dos
El Gobierno aprueba tramitar la reforma de su Reglamento entre las acusaciones de PP y Vox de «ilegalidad»

Imagen de la bancada socialista ayer en el primer día del uso de lenguas cooficiales en el Congreso. JUAN CARLOS HIDALGO
El diputado socialista por Lugo José Ramón Gómez Besteiro, ex delegado del Gobierno en Galicia, se convirtió este martes en el primer parlamentario en la historia de la democracia en intervenir en gallego en el hemiciclo sin ser amonestado por la presidencia del Congreso.
Poco después les llegaría el turno al catalán y al euskera, aunque no debutaron el aranés, el aragonés y el asturiano. Lo hicieron en el primer pleno de la XV legislatura, en medio de un ambiente marcado por la cuestión territorial, que empapa las negociaciones de investidura, y al comienzo del debate para modificar, por la vía rápida, el Reglamento de la Cámara baja para consagrar el uso de las lenguas cooficiales, que ya estaban permitidas desde este martes, antes incluso de su aprobación, gracias al acuerdo de la Mesa.
La votación dividió al hemiciclo en dos, aunque salió adelante después de un debate sin fallos técnicos en la traducción simultánea y con mayoría absoluta gracias al sí de 179 diputados (los de PSOE, Sumar, Esquerra, PNV, Junts, Bildu, BNG y Coalición Canaria) y 171 noes (PP, Vox y UPN). La aprobación definitiva de la reforma se resolverá este jueves a partir de las nueve y a solo seis días de la sesión de investidura del líder de los populares Alberto Núñez Feijóo.
Más allá de la histórica llegada del euskera, catalán y gallego al Congreso, el pleno auguró otra legislatura cargada de tensión con un triple pulso: el que mantienen Gobierno y oposición, el que existe entre el PP y Vox, y el que marca la relación entre el Ejecutivo y sus socios. Aunque Besteiro debería haber sido el primer parlamentario en intervenir, la portavoz parlamentaria del grupo popular, Cuca Gamarra, se apresuró, al inicio de la sesión, a solicitar el uso de la palabra y denunciar lo que considera «una ilegalidad» al aplicar el uso de las lenguas cooficiales cuando esta medida, insistió, «aún no ha sido aprobada». En respuesta, la presidenta Armengol argumentó que la Mesa ya había dado el visto bueno al empleo de otros idiomas desde este mismo martes; y que el actual Reglamento no contiene ninguna referencia acerca de cuál debe ser la lengua de uso. Así logro zanjar la cuestión durante dos escasos minutos.
Al comienzo de la intervención de Besteiro, los 33 diputados de Vox se marcharon del hemiciclo después de que su portavoz, Pepa Millán, que se estrenaba en el cargo, interrumpiera al parlamentario del PSOE cuando este pronunciaba sus primeras frases en gallego. Antes de abandonar el hemiciclo, los de Santiago Abascal dejaron sus pinganillos en el escaño que ocupa el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que se encontraba ausente, de viaje oficial en Nueva York. Hasta que un ujier acudió a recoger estas petacas y auriculares que el Congreso acababa de adquirir.
Contra la legalidad
Las quejas de Vox se repitieron fuera del hemiciclo. «Se está vulnerando la legalidad vigente, aún no ha sido aprobada la reforma del Reglamento y la presidenta ha permitido que se hable en lenguas cooficiales. Estamos asistiendo a una exaltación del enfrentamiento con el dinero de todos», incidió Millán cuando se reunió con el resto de sus compañeros en el patio del Congreso.
Eliminar su uso en el Senado Posteriormente, Abascal, pedía a Feijóo que elimine el uso de las lenguas cooficiales en el Senado, la Cámara territorial y donde el PP tiene mayoría absoluta y en la que ya era posible el uso de estos idiomas. «Hoy en el Congreso la mayoría golpista se ha impuesto por la mínima. Al menos que haya una Cámara en España donde todos los españoles puedan entenderse», afirmó.
Dentro del Congreso el debate, en cambio, se desarrollaba sin incidentes más allá de los rifirrafes protagonizados este martes en idiomas diversos. Marta Lois, portavoz del Grupo Plurinacional de Sumar, combinó el gallego con el español para cargar contra las quejas de PP y Vox y les definió, en clave electoral, como «una minoría parlamentaria» y «la España en blanco y negro que ha hecho fracasar siempre a nuestro país».
El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, desgranó su intervención íntegramente en catalán tras comenzar con una broma jocosa en castellano y se felicitó por el uso de las lenguas cooficiales: «Aquí no hay perdedores, como mucho hay ignorantes». Rufián respondió a los que denuncian una falta de respeto en el Congreso aludiendo a «otras faltas de respeto», a su juicio, como la entrada del fondo soberano saudí en Telefónica.