La ‘Leonormanía’ toma las calles de Madrid
Jubilados, estudiantes y turistas aguardaban desde primera hora el paso de la heredera al trono en su camino hacia el Congreso
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«He dejado judías pintas y todas las faenas hechas, así que el día es para mí». María de los Ángeles Hernando Revuelta, jubilada, muestra orgullosa su colección de chapas de la familia real. Una del 39 aniversario del reinado de Juan Carlos I y doña Sofía, otra de la boda de don Felipe y Letizia y la tercera, de la proclamación del Rey que hoy encarna la monarquía parlamentaria. En cuanto termine el acto de la jura de la Constitución, María de los Ángeles tiene pensado ir a buscar una nueva insignia con el rostro de la princesa Leonor. «Vivir la historia es muy bonito», sentencia. Una frase que bien puede reflejar el sentir de quienes esta mañana de frío otoñal se han echado a la calle a celebrar, como si fuera un festejo de familia, la asunción de responsabilidades de Estado por la princesa de Asturias en su mayoría de edad. Ese souvenir, la chapa de la princesa de Asturias, no será fácil de encontrar. En ninguna de las tres tiendas que se abren a los clientes entre la madrileña Puerta del Sol y el inicio de la Carrera de San Jerónimo hay recuerdos de Leonor de Borbón Ortiz. «No sé si los dueños del negocio son republicanos o qué, pero no nos han mandado nada», explica una dependienta. «Ya vinieron ayer varias personas preguntando por chapas y tazas», constatan en otro local. En los contados establecimientos en los que sí se vendía algún recuerdo conmemorativo, se agotaron pronto. A falta de marketing específico, María de los Ángeles ha colocado una bandera de Asturias delante de la valla que protege el perímetro del Congreso, vestido hoy de gala, por fuera, y con los atuendos de sus señorías en los escaños. «¿No es la princesa de Asturias? Pues eso», justifica esta madrileña que no se pierde un acto de la familia real. «En la boda de Felipe y Letizia me levanté a las tres de la mañana para estar en el Patio de Armas», narra ufana. ¿Reinará o no reinará? Este 31 de octubre no ha tenido que madrugar mucho menos, lleva desde las ocho buscando el mejor emplazamiento para ver pasar a la heredera al trono. Un periplo que empezó en la plaza de Neptuno y que ha terminado en Canalejas, el punto más cercano al que la Policía permite acceder a los viandantes. En él ha conocido a María y Emilio, que han llegado a Madrid desde Talavera de la Reina, en Toledo.