Sánchez defiende que condenar las muertes en Gaza «no es ideología sino humanidad»
El presidente del Gobierno se refirió en un acto del PSOE a la ley de amnistía, que hará España «más cohesionada»

Sánchez, junto al ex presidente Zapatero; Narbona y Montero, en el acto del PSOE para celebrar ayer en Madrid el nuevo Ejecutivo. KIKO HUESCA
El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, aseguró ayer que condenar los atentados de Hamás y las muertes en Gaza «no es una cuestión de partidos ni de ideologías, es una cuestión de humanidad». En un acto organizado por el partido en Ifema al que, según los organizadores, asistieron unos 9.000 militantes de toda España, Sánchez respondió así a las críticas de Israel y al apoyo expresado por Hamás a sus palabras sobre el conflicto.
Sánchez también apuntó que, si bien «es imposible» pedirle a la oposición que apoye al Gobierno en esta cuestión, «sí le voy a exigir que esté con los Derechos Humanos». El presidente realizó esas afirmaciones después de que este sábado, PP y Vox le criticaran y pidieran explicaciones tras el agradecimiento expresado por Hamás por la denuncia de Sánchez de las muertes de civiles en Palestina.
Para Sánchez, «condenar los viles atentados de un grupo terrorista como Hamás y al mismo tiempo condenar la matanza indiscriminada de civiles en Gaza no es cuestión de partidos políticos o ideologías, es una cuestión de humanidad». Ante las críticas de la oposición, el presidente se mostró convencido de que «es imposible pedirle a esta oposición que se opone a todo, incluso cuando no llevan razón, que siempre está en el no», por lo que no va a pedirle «que esté con el gobierno, pero sí le voy a exigir que esté con los derechos humanos», insistió.
Sánchez y el primer ministro belga, Alexander De Croo, criticaron este viernes el alto número de víctimas civiles gazatíes en la guerra entre Israel y el grupo islamista en la Franja de Gaza, unas palabras que provocaron un conflicto diplomático con Israel y fueron agradecidas con elogios por Hamás
El expresidente del Gobierno, el leonés José Luis Rodríguez Zapatero, salió en defensa de Sánchez y calificó de «acto de valentía» la decisión del líder del Ejecutivo de decir de forma clara su opinión sobre la guerra en Gaza. Recordó que a él también le acusaron de terrorismo cuando retiró las tropas españolas de Irak. Zapatero se expresó así durante el acto en Madrid en el que el PSOE celebró el nuevo Ejecutivo, reivindicó el papel que desempeñan las Casas del Pueblo y agradeció a la militancia su compromiso.
El expresidente indicó que el PSOE siempre se ha pronunciado «en favor de las soluciones pacíficas a los conflictos de cualquier naturaleza», e hizo hincapié en que «matar es solo matar, no es defender nada».
Convivencia
Por otro lado, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, también se refirió a la futura ley de amnistía, que va a hacer un país «más cohesionado, con más convivencia y más unido que nunca» del que se van a beneficiar hasta quienes critican la norma. Se mostró convencido de que incluso «la derecha y la ultraderecha que claman para que España se defienda de un riesgo que no existe» se van a beneficiar de la ley de amnistía. Así, Sánchez consideró que PP y Vox «claman para que España se defienda de un riesgo que no existe porque no se va a romper», sino que, en unos años, será un país «más cohesionado, con más convivencia y más unido que nunca». «Si Abascal dice que soy un psicópata, el PP que sufro una enfermedad mental», indicó.
En primera fila se situaron la práctica totalidad de los ministros socialistas del Gobierno, que fueron recibidos uno a uno con ovaciones, las más fuertes para el titular de Justicia, Presidencia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños; la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y el recién llegado al Gobierno, el ministro de Transportes y Agenda Urbana, Óscar Puente. Una encendida ovación recibió también al número tres del PSOE y responsable de la negociación directa con Carles Puigdemont, el secretario de Organización, Santos Cerdán, pero nada comparado con el entusiasmo desatado cuando fue presentado el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.