Ser o no ser, seguir o dimitir: este lunes se desvela la incógnita sobre el futuro de Pedro Sánchez
Manifestaciones, críticas y mucha tensión en un fin de semana de alto voltaje por el inminente anuncio del presidente

M ARISCAL
El Gobierno, el PSOE, sus socios, sus rivales y el conjunto de la ciudadanía están a oscuras desde las siete de la tarde del miércoles, cuando el presidente Sánchez respondió a las diligencias judiciales abiertas a su mujer por supuesto tráfico de influencias anunciando un insólito retiro para resolver, este lunes, el dilema hamletiano que ha dejado ‘in albis’ al país: si sigue siendo él mismo lanzando un órdago para acabar quedándose y ganarlo -intentar amarrar la legislatura tras el exigente ciclo electoral- o si se mantiene, también, fiel a su ejecutoria, tan impredecible como calculada, para dimitir.
Entre los socialistas, nadie apuesta nada cuando ni siquiera se sabe cómo dará a conocer su líder la decisión de la que pende su futuro y el de su familia, la suerte inmediata de un partido descolocado y el presente de un país dividido sobre las intenciones de una disyuntiva cuya resolución le pertenece a él y atañe a todos.
Primera salida quedarse en la Moncloa
Sánchez optó por una comunicación sorprendente -dirigir una misiva a la ciudadanía a través del nuevo cauce de las redes sociales- para anunciar su paso al lado con dos argumentos de cabecera: pone pie en pared ante lo que denuncia como una injusticia insufrible contra su mujer, de la que se declara «profundamente enamorado», y defender una democracia hostigada en sus principios y valores fundamentales, según su descripción, por «la derecha» de Alberto Núñez Feijóo y «la ultraderecha» de Santiago Abascal. Sánchez se presenta como víctima de un acoso que lo que buscaría, en realidad y por elevación, es derrocar el sistema de libertades. Es la tesis que ha permeado la empatía de su partido y de algunos de sus socios -Carlos Puigdemont ha ironizado con que él sale a hacer política «llorado de casa»- para galvanizar una reacción social en torno al «Gobierno progresista». Y lo que hace sospechar a sus detractores que el hoy enclaustrado presidente prepara, bajo el paraguas del «chantaje emocional», un nuevo asalto para tratar de atar una legislatura que no carbura y que pende del -opacado- 12-M catalán.
La permanencia
Sánchez puede optar por mantenerse al frente del país como si (casi) nada hubiera ocurrido, pero esa decisión -que será recibida por sus oponentes como la evidencia de que todo responde al enésimo golpe de timón para camuflar la debilidad de un Ejecutivo cautivo del independentismo- invita a su protagonista a dotarla de contenido para aprovechar, a modo de palanca, el caudal de solidaridad ciudadana percibida -encuesta ‘flash’ del CIS mediante-, la adhesión sin fisuras de los suyos exhibida en Ferraz y el aval de sus socios; unos aliados a los que, singularmente ante la decisiva campaña catalana, ha dejado maniatados adueñándose de la escena con un guion -el perseguido por «el lodo» de «la fachosfera»- difícilmente rebatible para ellos.
Segunda salida Renunciar
Quienes apuestan en los aledaños del partido por que Sánchez resolverá consumar el terremoto político marchándose -siempre con la elucubración al fondo de un posible destino en la UE (el liderazgo del Consejo tras las elecciones del 9 de junio)- o algún organismo internacional- creen que, de hacerlo, lo hará este mismo lunes, no en diferido.
La renuncia
Ese drástico abandono, impensable hasta ayer y con la duda de si sería o no de la presidencia y la secretaría general, dejaría al Ejecutivo en funciones y con la vicepresidenta María Jesús Montero al frente, lo que la convertiría en la primera mujer en gobernar España aunque sea de forma interina. Montero o cualquier candidato opcional -ha aflorado en estas horas de chismorreos el rescate de José Luis Rodríguez Zapatero-, habría de ser propuesto por el Rey para una nueva investidura, trámite que no tendría sentido si el país se encamina hacia un inminente adelanto electoral.
Otras opciones
Circula una hipótesis que aventura que Sánchez podrá irse temporalmente para regresar como cabeza de lista. Alambicada, sí, pero nadie se atreve a descartar nada -tampoco lo que no llega a discurrirse- tratándose de Sánchez. Una dimisión sin vuelta sí abrirá, tras un hiperliderazgo como el suyo, un proceso sucesorio complejo aunque solo sea por absolutamente imprevisto ahora en un socialismo en ‘shock’.
Su ‘nueva vuelta’
Puente asegura que es «el puto amo»
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha calificado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como «el puto amo» y ha incidido en que «cree firmemente» que el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, «está detrás» de la estrategia de «socavar la vida personal» de Sánchez. Así lo ha declarado este domingo en el Congreso Nacional Extraordinario del PSdeG que se ha celebrado en Santiago de Compostela y en el que tanto militantes como simpatizantes socialistas se han puesto en pie y han clamado ‘¡Pedro, quédate!’.
En su intervención, Puente ha alertado de que hay «un riesgo muy serio» de que la democracia «se vea agredida» y ha cargado contra los partidos de derechas que realizan una «campaña feroz» contra Pedro Sánchez. En este sentido, ha apuntado que «ve a Feijóo» y «no puede evitar» recordar la época en el que el mandatario popular «hacia lo mismo con Emilio Pérez Touriño». «Estamos viendo hoy lo que vivisteis en Galicia en aquel momento y también las prácticas que aquí desarrollaron para retener el poder», ha lamentado el ministro, quien ha criticado la actuación de la derecha.
Entre la espada y la pared
Alberto Núñez- Feijóo asegura que Sánchez «ya representa al pasado» decida lo que decida
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha asegurado que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, «ya representa al pasado» decida lo que decida el lunes sobre su continuidad al frente del Ejecutivo, y le ha acusado textualmente de estirar la agonía y llevar la decadencia a España.
Lo ha dicho este domingo durante un mitin en el Teatre de la Llotja en Lleida, acompañado del candidato a las elecciones catalanas, Alejandro Fernández; el presidente del PP leridano, Xavier Palau, y la candidata por la circunscripción, Montse Berenguer.
«Diga lo que diga Pedro Sánchez mañana, da igual. Diga lo que diga, estará marcado para siempre por la decadencia que ha traído a nuestro país. Podrá estirar la agonía más o menos, pero ya representa al pasado», ha dicho en alusión al periodo de reflexión que anunció el presidente para decidir si continúa al frente del Ejecutivo tras una denuncia contra su esposa, Begoña Gómez.
Feijóo ha incidido en que los políticos que representan el pasado «son eso, pasado», y le ha culpado de aportar decadencia, ruptura y pasado a España, además de dimitir durante cinco días para decidir si quedarse o irse, ha dicho.
También le ha acusado de arrebatar la dignidad del país y entregársela a los partidos independentistas, «poniéndolos por encima de la ley, por encima de la justicia, por encima de la Constitución y por encima de todos y de todo».
A su juicio, los socialistas «han borrado toda opción constitucionalista» y ha considerado que su proyecto no es Cataluña, sino permanecer en la Moncloa.
«Colorín colorado, este cuento se ha acabado, ya los hemos visto y los hemos detectado», ha añadido.
El dirigente popular ha criticado que Sánchez se haya «autoorganizado» la manifestación de este sábado en Ferraz, donde el PSOE celebraba un Comité Federal, para apoyarse a sí mismo, y ha asegurado textualmente que él jamás enfrentará a unos españoles contra otros ni organizará una manifestación.
«Jamás utilizaré esta nación como una plataforma narcisista sobre mi persona», y ha aconsejado al medio millar de asistentes al mitin que no se dejen engañar por los socialistas, cuyo proyecto principal, según él, es mantener a Sánchez como presidente a cualquier precio.
Según el líder de los populares, «los independentistas mienten mucho menos que el Partido Socialista», puesto que los socialistas han pasado de votar a favor de la Constitución a permitir lo que el independentismo quiere, ha asegurado.
Además, ha acusado a Sánchez de reabrir el ‘procés’ por necesitar la colaboración del independentismo para mantenerse en la Moncloa: «Si no hubiesen necesitado al señor Puigdemont, jamás hubieran aprobado la amnistía». «No podemos quedar atrapados por un político catalán que amenaza con volver», ha reiterado.
Por otro lado, el presidente de Vox, Santiago Abascal, ha acusado este domingo al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de «hacerse la víctima» y protagonizar un «bochorno internacional» al abrir un periodo de reflexión de unos días sobre su continuidad al frente del Ejecutivo.

Artistas en el acto de apoyo a Sánchez. FERNANDO VILLAR
Acto cultural y sindical para pedir la permanencia del presidente
Representantes del mundo de la cultura han respaldado este domingo al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en un acto, organizado por CCOO y UGT, en el que han reivindicado «la legitimidad democrática, el respeto y la convivencia», frente al «odio, el impudor y la mentira» que ponen en peligro la convivencia.
Los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, respectivamente, han sido los encargados de dar comienzo a la jornada, en la que han tomado la palabra el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, la actriz Marisa Paredes y el cantante Miguel Ríos, entre otros.
Los asistentes al acto, que se ha convocado sin siglas con el fin de dar cabida a distintas sensibilidades políticas, han conseguido abarrotar el auditorio Marcelino Camacho y una sala adyacente en la que se ha colocado una pantalla para que se pudieran seguir las intervenciones.
Asistentes al acto
García Montero ha leído el manifiesto titulado «por la decencia democrática», el que se denuncia «una interesada política de la crispación» provocada desde sectores «que no aceptan los resultados electorales» y que «confunden la oposición con la degradación institucional y el debate político con el insulto y el escándalo perpetuo».
Además, advierte de que la estrategia de generar «sospechas sin fundamento sobre las vidas públicas y privadas» tiene como finalidad «ocultar discusiones y diferencias sobre la sanidad, la educación, la fiscalidad y las relaciones laborales». En declaraciones a la prensa, el director del Instituto Cervantes ha mostrado su apoyo al presidente del Gobierno y ha destacado que con su carta a la ciudadanía en la «ha abierto un debate en la sociedad, un momento de reflexión».
Críticas a los partidos
En el acto también han participado el presidente del Círculo de Bellas Artes de Madrid, Juan Miguel Hernández León, y el director teatral José Carlos Plaza, quienes han puesto en valor las medidas puestas en marcha por el Gobierno socialista, como el aumento de las bajas de maternidad y paternidad, la eliminación del término «disminuido» o la subida del salario mínimo interprofesional, entre otras.
También ha tomado la palabra la actriz Marisa Paredes para leer una carta del cineasta Pedro Almodóvar, que se encuentra en Nueva York terminando de rodar su próxima película, en la que apelaba a «despertar» de «la pesadilla y el estupor» y emplazaba a organizar algún acto de apoyo a Sánchez.
La actriz ha reconocido que es «verdaderamente emocionante» ver, por fin, que la gente sale a la calle, «que salimos a la calle, que hacemos actos de apoyo a la democracia, a Pedro y a la democracia». Paredes ha justificado que es «desasosegante y terrible» la «sensación de soledad, de impotencia, de dolor, de decir, ¿no vamos a hacer nada?». «¿No tenemos el sentimiento hondo y profundo de que el país está en un momento peligroso?», reclama.