Pilar Rodríguez niega ser la filtradora del documento por el que está imputado García Ortiz
El correo electrónico del novio de Ayuso pasó por 500 personas antes de filtrarse
La fiscal mandó el mail al fiscal general ocho días después de difundirse internamente

La fiscal provincial de Madrid, Pilar Rodríguez, a su llegada ayer al Tribunal Supremo.
La fiscal jefa de Madrid, Pilar Rodríguez, declaró ayer como investigada ante el Tribunal Supremo por la filtración de un correo electrónico relativo a Alberto González Amador, pareja de la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso. Su presencia llegó 24 horas después de que el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, negara «rotundamente» haber filtrado o haber dado la orden de filtrar ese correo y considerase nula la causa que instruye el juez Ángel Hurtado.
Rodríguez estaba citada en la causa abierta el pasado octubre en el Supremo por un delito de revelación de secretos, en la que también se investiga a García Ortiz y al teniente fiscal de la Secretaría Técnica de la Fiscalía General, Diego Villafañe, quien deberá acudir a declarar el próximo miércoles. Durante las dos horas de interrogatorio, negó ser la filtradora del correo, recordó que 60 personas de su departamento tuvieron acceso inicial al 'mail' del 2 de febrero de 2024 y que, a partir del 5 de marzo siguiente, otras 500 pudieron tener conocimiento de esta comunicación y del expediente de la Agencia Tributaria contra Alberto González Amador por delitos fiscales. Esta cronología temporal, según explicó al juez Hurtado, supone que ocho días antes de que el propio fiscal general le reclamara el citado correo del abogado de González Amador, en el que admitía su responsabilidad penal en busca de un acuerdo, no sólo pudo ser visto por estas 500 personas de su departamento, sino que ya se había publicado en un medio de comunicación. Una secuencia de hechos que de momento no ha sido asumida por el magistrado, que sigue apuntando a García Ortiz.
La compareciente fue la persona que la noche del 13 de marzo de 2024 pidió al fiscal que investigaba a la pareja de Ayuso, Julián Salto, que le enviara todos los correos intercambiados con el abogado para elaborar la nota de prensa aclaratoria que la Fiscalía terminó publicando la mañana del día 14. Salto le remitió dichos correos a Rodríguez y ella se los reenvió al fiscal general para nutrir el citado comunicado, que no forma parte del objeto de la causa por orden de la Sala pese a las preguntas ayer de Hurtado. La fiscal detalló que al menos doce fiscales y cuatro funcionarios de Delitos Económicos tuvieron acceso al correo electrónico genérico de la propia sección. Además, sostuvo que un número indeterminado de personas pudieron entrar al despacho compartido del fiscal Julián Salto, y que el correo se deja encima de su mesa durante 20 horas en un despacho que no se cierra con llave. Según Rodríguez, en esa misma planta de la Fiscalía Provincial hay, además, otros 27 fiscales y 11 funcionarios de otras especialidades, además del teniente fiscal y su secretaria.
En este contexto, aseguró que también tenían acceso al correo genérico de la jefatura de la Fiscalía Provincial de Madrid ella misma, el teniente fiscal y cuatro funcionarios. También recordó que pudieron ver esa documentación todas aquellas personas a quienes pudieran habérselo enviado el propio González Amador y su abogado, como por ejemplo Miguel Ángel Rodríguez, jefe de gabinete de Díaz Ayuso, tal y como admitió éste ante el juez. Sí respondió al juez El interrogatorio de la fiscal provincial, que a diferencia de García Ortiz sí respondió a preguntas del juez, tuvo lugar después de que comparecieran más de una decena de testigos, incluidos los periodistas.