El texto es una bomba de relojería y un elemento de presión en manos de los posconvergentes
Sánchez copiará a Baviera su policía de fronteras en el pacto migratorio con Junts
Los socialistas buscan desencallar el acuerdo sobre la delegación «integral» de competencias
Pedro Sánchez junto a Diana Morant. Kai Försterling
El Gobierno logró este martes, otra vez tras una ardua negociación y algunas concesiones políticas, amarrar el apoyo de Junts a un nuevo real decreto ley para revalorizar las pensiones, pero es plenamente consciente de que el alivio es puramente momentáneo y que evitar el bloqueo de la legislatura dependerá de que se logren cerrar otras carpetas aún sobre la mesa. La más inmediata, y en la que más hincapié hace la formación de Carles Puigdemont, la delegación «integral» de las competencias sobre inmigración a la Generalitat, comprometida por el Ejecutivo en enero de 2024 para evitar otro severo varapalo parlamentario. Las conversaciones se llevan a cabo todavía bajo la espada de Damocles de la proposición no de ley que Junts pretende someter a votación en el Congreso en el pleno del 25 de febrero y que insta a Pedro Sánchez a «considerar la oportunidad» de plantear una cuestión de confianza. Aunque la formación catalana accediera esta semana a suavizar su redacción para que los socialistas aceptaran tramitarla y pese a que el propio presidente ha dejado claro que en ningún caso pasará por el trance de volver a pedir el aval del Parlamento, el texto sigue suponiendo una bomba de relojería y un fenomenal elemento de presión en manos de los posconvergentes.Ambas partes llevan muchas semanas, desde finales del pasado año, asegurando que ha habido, en el asunto de las competencias sobre inmigración, importantes avances. Pero aún quedan escollos en asuntos sobre los que Junts no deja de insistir. Uno de ellos es el del control de las fronteras. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, volvió a advertir hace tan solo 15 días de que esa es, según la Constitución, una competencia exclusiva del Estado y una línea roja que no se puede traspasar. Junts replica que hay informes que avalan la «flexibilidad» del articulo 150.2 de la Carta Magna —el que ampara las transferencias o delegaciones a las autonomías— y que todo es cuestión de voluntad política.Ahora, en el Gobierno están analizando fórmulas de Derecho comparado que permitan una aproximación de posturas. Y fuentes conocedoras de la negociación apuntan al ejemplo del ‘land’ alemán de Baviera y su policía de fronteras como una posible fuente de inspiración. La legislación alemana atribuye a la policía federal la protección de la frontera, pero en 2018, tras un choque entre la canciller Angela Merkel y su ministro del Interior y líder de los conservadores bávaros, Horst Seehofer, por la política migratoria, se alcanzó un acuerdo por el que se restableció la policía fronteriza del estado federado del sur de Alemania.
Con el impulso que le da el acuerdo suscrito con Junts para reflotar en el Congreso el decreto social que incluye la revalorización de las pensiones o las ayudas a los afectados por la dana, Pedro Sánchez se arriesgó ayer a augurar que aún queda legislatura para largo y que seguirá al frente del Gobierno «hasta el 2027 y más allá». «Lo que quiero en 2030 es un país en el que tengamos el pleno empleo.
En el que al menos el 6% de la vivienda sea parque público para los más jóvenes», afirmó el jefe del Ejecutivo durante la inauguración del XV Congreso del PSPV que proclamó a Diana Morant como líder de los socialistas valencianos.Con esa meta electoral fijada, el secretario general del PSOE hizo un llamamiento a su partido para vencer a la «coalición negacionista» de PP y Vox y recuperar en los próximos comicios municipales y autonómicos el poder territorial perdido hace dos años. «Ellos tendrán al hombre más rico del mundo —dijo en referencia al magnate Donald Trump-, podrán trucar los algoritmos para expandir su bulo y su fango, pero nosotros pediremos a la gente con su voto frenar a la ultraderecha».Sánchez volvió así a poner al presidente estadounidense en el punto de mira al asegurar que «en democracia un ‘bot’ no es un voto, ni un tuit tampoco». Y arengó a los suyos para que cuando haya que poner de nuevo las urnas «volvamos a ganar a la internacional ultraderechista como hicimos el 23 de julio» para garantizar así «el avance social de nuestros ciudadanos».El jefe del Ejecutivo aprovechó su paso por Valencia para reprochar a Alberto Núñez Feijóo el giro acometido por el PP al anunciar que, ahora sí, apoyará las medidas de protección social aprobadas el pasado martes por el Consejo de Ministros después de que el Gobierno sellara un acuerdo con la formación del fugado Carles Puigdemont. Sánchez se mostró muy crítico con que los populares den su respaldo a la subida de las pensiones cuando su voto ya «no es decisivo» y denunció la justificación esgrimida por Feijóo para cambiar el sentido de su voto con apenas una semana de diferencia.