Diario de León

La cancelación de datos y el cambio de terminalesha «hecho necesario» pedir la colaboración internacional

El Supremo prorroga la investigación al fiscal general ante su «inexistente colaboración»

El juez amplia seis meses la causa después de que Ortiz «hiciera desaparecer información»

El fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, comparece ante el Senado.

El fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, comparece ante el Senado.kiko huesca

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Agencias
Madrid

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Ángel Luis Hurtado, el juez del Supremo que instruye la causa contra el fiscal general del Estado por revelación de secretos, acordó este miércoles prorrogar por seis meses más esa investigación judicial contra Álvaro García Ortiz y en la que también está imputada la fiscal provincial de Madrid, Pilar Rodríguez. El magistrado defiende ampliar medio año estas diligencias —en las que se indaga sobre las presuntas maniobras para filtrar desde la Fiscalía el mail en el que el abogado del novio de Isabel Díaz Ayuso reconocía el doble delito fiscal de su defendido— ya que esta causa se ha complicado por el hecho ya constatado de que el máximo responsable del Ministerio Público ha «hecho desaparecer información» de sus dispositivos, que es básica para el esclarecimiento de los hechos.

El auto señala que, de acuerdo a la doctrina de la Sala, el primer plazo para concluir la investigación en las presentes diligencias previas, que se incoaron por auto de 30 de octubre de 2024, se extendería hasta el 29 de octubre de 2025, sin necesidad de prórroga alguna. Ahora, esta complicada investigación podría extenderse hasta abril de 2026 gracias a esta primera prórroga. Que podría no ser la única, según adelanta el instructor. En su resolución, el juez admite que durante el registro del 30 de octubre en su despacho de la Fiscalía General en el que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil se incautó de sus dispositivos, Álvaro García Ortiz mostró su «total colaboración» con los agentes. Sin embargo, las «diligencias practicadas» posteriormente han «puesto de relieve que ha sido inexistente (la colaboración) en orden al esclarecimiento de los hechos». Básicamente —explica Hurtado— porque el fiscal general ha «hecho desaparecer la información que pudiera encontrarse en sus distintos dispositivos». Un borrado de datos generalizado que «ha debido ser suplido mediante una investigación tecnológica de no poca complejidad».

La cancelación de datos y el cambio de terminales llevados a cabo por el fiscal general, recuerda el instructor, ha «hecho necesario» pedir la colaboración internacional, por lo que en el momento actual hay que «estar a la espera del resultado de unas comisiones rogatorias remitidas a Irlanda", a donde se ha pedido a Google y Meta copias de seguridad de los mails de Gmail y de los mensajes de WhatsApp borrador por Álvaro García Ortiz. Recuerda el juez Hurtado que es «previsible» que esa información no llegue antes del 24 de marzo, cuando se cumpla un año de la apertura de este procedimiento, «y que, incluso, a resultas de lo que ellas aporten, pudiera ser necesario la práctica de alguna otra diligencia de investigación más", indica el auto.

El pasado 24 de febrero, el juez ya denunció en otro auto que es una «evidencia» que el fiscal general «ha hecho desaparecer pruebas». Lo hizo después de constatar que García Ortiz borró en dos ocasiones los datos de su móvil el 16 de octubre de 2024, solo horas después de que el alto tribunal anunciara la apertura de una causa contra el fiscal general, y que cambió su terminal el 23 de octubre, una semana antes de que la UCO registrara su despacho y requisara su móvil.

Aunque el juez invoca, entre otras cuestiones, la necesidad de esperar la respuesta de las comisiones a Google y Meta, lo cierto es que tanto en el Supremo como en la propia UCO no tienen esperanza alguna en que los gigantes tecnológicos entreguen las copias de seguridad, vistos los numerosos precedentes internacionales en los que se han negado de manera rotunda a facilitar cualquier tipo de información personal de usuarios acusados de delitos mucho más graves de que los de revelación.

Pardo de Vera declara que Ábalos y Koldo le preguntaron por contrataciones en Ineco

Dos ex altos cargos del Ministerio de Transportes en la etapa de José Luis Ábalos (2018-2021), el que fuera director general de Carreteras Javier Herrero y la presidenta de ADIF Isabel Pardo de Vera, declararon este miércoles como testigos ante el magistrado del Tribunal Supremo que instruye el denominado ‘caso Koldo’, el cobro de comisiones irregulares por la compraventa de mascarillas en plena pandemia. Pardo de Vera señaló a preguntas del fiscal jefe Alejandro Luzón que tanto Ábalos como García le preguntaron cómo contratar personal administrativo en Ineco, empresa perteneciente a Transportes y en la que fue contratada tanto la pareja del entonces ministro, Jésica Rodríguez, como el hermano del segundo, Joseba García.No obstante, la expresidenta del gestor de infraestructuras ferroviarias negó que Ábalos le pidiese hacer alguna gestión para contratar a su amante. «No no, a mí una vez me preguntaron, me comunicaron que necesitaban personal de refuerzo. Y entonces me dijeron: ‘podemos mandarte’...». «¿Pero, quién?», intervino el juez. «Koldo y Ábalos. Creo que ellos no tenían conocimiento de la administración pública y yo les dije que había ofertas públicas y oposiciones y que era la única forma de contratar», respondió Pardo de Vera, que añadió que le requirieron por «algún puesto administrativo y por el hermano de Koldo, para que se le contratara», pero que no hizo ninguna gestión ni llamó a nadie para pedir información. Esta declaración tuvo lugar después de que Koldo García asegurara al juez que fue su hermano, Joseba García, quien facilitó la contratación de Jésica Rodríguez en Ineco, porque le pidió un «favor» para la que definió como «amiga» desde antes de que empezara su relación con el exdirigente socialista. Sin embargo, Joseba se desvinculó ante el juez de este asunto, asegurando que le llamaron de la empresa donde trabajaba para decirle que había un puesto disponible, en referencia a Jésica Rodríguez. El testigo dijo que la conoció directamente allí, la enseñó a hacer un parte de seguridad y nunca más tuvo noticias de ella o de su trabajo. Preguntas por dos contratosLa versión de Joseba García contrasta igualmente con la de la mujer, que la semana pasada testificó que si consiguió el trabajo, «imagina», fue gracias a la mediación de José Luis Ábalos y Koldo García. Ella manifestó que se la contrató para ejercer de auxiliar administrativa del hermano de Koldo pero que en realidad nunca trabajó, aunque sí cobró durante dos años y medio el SMI. Pardo de Vera también declaró que tanto Ábalos como Koldo se interesaron presencialmente además por dos contratos de Adif adjudicados a las empresas Murias y al Grupo Levantina. Relató que esos contratistas se habrían quejado por no recibir dinero que se les adeudaba, y que, tras revisar la documentación, ella trasladó que todo estaba correcto.Por otro lado, la testigo se refirió a la figura del presunto «conseguidor» de la trama, Víctor de Aldama, para reseñar que le vio «bastantes veces» en una zona restringida en el ministerio y que usaba el ascensor que conectaba con la zona del ministro.
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