Sumar reivindica como logro que el PSOE «reconsidere» su postura sobre el aumento del gasto en defensa
El 'no a la guerra' de Podemos obliga a Susana Díaz a escorarse y aislar al PSOE
Sitúa a Díaz en la «gran coalición de la guerra» y sepulta sus llamamientos a la unidad

Ione Belarra el día de su encuentro con Pedro Sánchez en La Moncloa.
Podemos recuperó la semana pasada la bandera del «No a la guerra» en su reunión con Pedro Sánchez y no quiere compartirla con ninguna otra organización del espacio político situado a la izquierda del PSOE.
En una carrera por marcar terreno, los morados llevan semanas endureciendo el tono contra el compromiso del presidente del Gobierno —al que califican de «señor de la guerra»— de acelerar la subida del gasto militar hasta al 2% del PIB. El objetivo es distinguirse de sus antiguos aliados y este lunes situaron a Yolanda Díaz y a Sumar en lo que denominan la «gran coalición de la guerra» junto al PP y a los socialistas.
Con ello también sepultan los reiterados llamamientos a recuperar la unidad entre ambas organizaciones que la vicepresidenta segunda se afana en trasladar ante la posibilidad de un adelanto electoral.
El coportavoz de Podemos Pablo Fernández también acusó al Gobierno en bloque de haber caído en «una deriva autoritaria» por «negarse», advirtió, a someter ante el Congreso cualquier escalada presupuestaria en materia de defensa. Una votación que, defendió, serviría para que el electorado «conociera la postura de cada diputado», apostilló en velada referencia a Sumar.
Posturas idénticas
El retrato que el partido de Ione Belarra hace del grupo parlamentario magenta no contempla, sin embargo, que dentro de las diferentes realidades que conviven entre sus miembros hay organizaciones que comparten una postura idéntica a la de Podemos; es decir, negativa rotunda a elevar el gasto militar, salida de España de la OTAN y cierre de las bases estadounidenses en territorio nacional —Rota y Morón— . Es el caso de Izquierda Unida, cuyo líder, Antonio Maíllo, reiteró lunes, durante un acto en Málaga, que «la escalada militar es un camino que no conduce a nada bueno».
Además de su afán por reivindicarse como «la izquierda transformadora», Podemos trata también de azuzar este debate interno en Sumar.
La semana pasada, la bancada magenta, formada por 27 diputados de siete partidos distintos, estableció un acuerdo de mínimos para que Díaz pudiera trasladar a Sánchez una postura conjunta durante su reunión en Moncloa: la de distinguir entre gasto destinado a fines armamentísticos o belicistas de aquellas partidas relativas a seguridad o a servicios de inteligencia, oponiéndose de plano a las primeras. No quedó claro, sin embargo, lo lejos que va a llegar esa unidad.
La primera prueba de fuego llegará hoy con el debate de una iniciativa del PP relativa a reafirmar el apoyo a Ucrania y fortalecer la relación transatlántica. Este lunes, la secretaria de Organización de Movimiento Sumar, Lara Hernández, descartó «completamente» una división en el voto, aunque sí reconoció que existen diferencias. En respuesta a Podemos, dijo que Díaz es «defensora de la paz» y reivindicó como logro de la coalición magenta que el PSOE «reconsidere» su postura inicial en este asunto, ya que el presidente, alegó, les trasladó que esta cuestión no afectará al gasto social.
En este sentido, cabe destacar que el CIS le dio ayer un aldabonazo a Yolanda Díaz y Sumar, que tras un tiempo de descenso, ha vuelto a crecer, pasando del 6,4% al 7,6%. Además, el PSOEmantiene la ventaja de cinco puntos del PSOE sobre el PP. Ambos suben de manera similar y, por tanto, la distancia entre ambas formaciones se mantiene intacta. Por su parte, Vox cae tras varios meses al alza. Según el último barómetro, la formación encabezada por Pedro Sánchez ganaría las elecciones generales si se celebrasen ahora con un 34,5% de los votos, lo que representa una subida de 1,1 puntos respecto a los resultados publicados en febrero. El partido que lidera Alberto Núñez Feijóo, por su parte, también sube 1,1 puntos, del 28,1% al 29,2%. Se recuperan, así, tras la caída que el CIS mostró el mes pasado y unos meses de inestabilidad en los que han ido alternando tanto subidas como bajadas. A pesar de esta ligera subida, el resultado, en lo que a distancia se refiere entre una formación y otra, es el mismo, ya que mantienen la diferencia de 5 puntos. El PSOE lograría 3 puntos más que en 2023