Diario de León

Sánchez eleva el gasto en defensa al 2% sin acuerdo de sus socios ni apoyo del Congres

El presidente anuncia una reasignación de fondos, «ahorros» y remanentes de hasta 10.471 millones, que permiten a España cumplir con los requerimientos de la Otan en 2025

Pedro Sánchez momentos antes de su comparecencia tras el Consejo de Ministros.

Pedro Sánchez momentos antes de su comparecencia tras el Consejo de Ministros.Javier Lizón

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Paula de Las Heras / Mateo Balín
Madrid

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España llegará finalmente al 2% del PIB de gasto en Defensa ya este 2025. Pedro Sánchez compareció este martes por sorpresa en el Palacio de la Moncloa para anunciar, a apenas dos meses de la próxima cumbre de la Otan en La Haya, la aprobación por el Consejo de Ministros de una fortísima inversión extra de 10.471 millones de euros que permitirán alcanzar, cuatro años antes de lo inicialmente previsto, ese objetivo comprometido por el Gobierno de Mariano Rajoy en 2014 y reformulado de nuevo en 2022. El pasado 6 de marzo, tras la cumbre extraordinaria de líderes europeos que abordó las necesidades de seguridad y rearme de Europa tras el acercamiento de Donald Trump a Vladímir Putin, el jefe del Ejecutivo ya anticipó que, como demandaban los socios comunitarios y la Alianza atlántica, pisaría el acelerador. Pero hasta ahora no estaba claro en qué medida.

Sánchez ha decidido correr más de lo que se esperaba sin esperar a tener una respuesta de la Comisión Europea a su propuesta de crear un instrumento financiero común que conceda subvenciones y préstamos para costear proyectos de defensa. Este miércoles acaba el plazo para presentar a la Otan las previsiones de gasto militar para este año y el presidente ha aprovechado para demostrar a los aliados que su apuesta es firme pese a las dificultades internas.

«Lo que está en juego es algo tan serio como la seguridad de Europa y de España; nuestros socios cuentan con nosotros como nosotros contamos con ellos cuando planteamos solidaridad frente a la pandemia, y una amplia mayoría de ciudadanos — esgrimió para justificar una decisión que, ya sabía de antemano, generará polémica— quiere soluciones, no controversias estériles o interesadas».

El jefe del Ejecutivo es consciente de su falta de estabilidad parlamentaria y no someterá su plan a votación en el Congreso. No está obligado a hacerlo, conforme a la ley, porque el manguerazo que permitirá a España saltar en solo un año desde el 1,4% — en el que según los datos definitivos de la OTAN, se situó el gasto militar en 2024— al 2%, o sea, alcanzar los 33.121 millones de euros, no supondrá un aumento presupuestario. La subida se financiará, conforme a sus explicaciones, a través de la reorientación de algunas partidas del plan de recuperación, como la destinada a ciberseguridad; con los ahorros generados por «el buen desempeño de la política económica", y con el margen que dan carpetas incluidas en los Presupuestos 2023, doblemente prorrogados, que ya «no se necesitan", por ejemplo, compensaciones a las comunidades autónomas por la caída de ingresos fiscales en pandemia.

No obstante, Sánchez sí se comprometió a comparecer ante la Cámara baja, probablemente, a principios de mayo. Y, como ya hizo el mes pasado, tras la citada cumbre extraordinaria en Bruselas, tendrá que esmerarse para convencer, no ya a la oposición, sino a la mayoría de fuerzas del bloque de investidura de las bondades de un plan que ni siquiera cuenta con el apoyo sin reservas de todo el Gobierno, como demuestran las observaciones planteadas por Sumar en el propio Consejo de Ministros. El jefe del Ejecutivo minimizó esas discrepancias, que limitó al gasto en armamento.

Sumar se rebela contra el plan

El gasto militar vuelve a fracturar en dos al Gobierno. Yolanda Díaz y los ministros de Sumar se desmarcaron del plan que Pedro Sánchez presentó en Moncloa para acelerar el incremento de las partidas destinadas a Defensa hasta el 2% del PIB. La cuestión, con la que el socio minoritario de la coalición se muestra profundamente incómodo, abrió un cisma en el Consejo de Ministros hasta el punto que los magentas presentaron diversas objeciones dirigidas al ala socialista del Ejecutivo en contra de una hoja de ruta cuyo desembolso económico califican de «exorbitado».

Las diferencias son ya tan profundas que un acuerdo en esta materia parece improbable. Sumar considera «preocupante» partidas destinadas a la fabricación o compra de nuevos instrumentos de defensa y disuasión por un 18,75% del gasto. También advierten a los socialistas de la posibilidad de que parte de este material se adquiera a países como Israel, estado al que califica de «genocida». Los de Yolanda Díaz denuncian que «no se conoce con la necesaria precisión el destino que se va a dar a los gastos cuya aprobación se pretende, ni si estos se ajusten a las necesidades".

El PP exige a Sánchez que lleve su plan de defensa al Congreso: "No es democrático"

El PP ve "inaceptable" y "antidemocrático" que Pedro Sánchez haya anunciado el plan de defensa para cumplir el compromiso adquirido con la OTAN, y que ahora Bruselas asume como propio, sin pasar primero por el Congreso y sin tener Presupuestos. En el primer partido de la oposición acusan al presidente del Gobierno de haber actuado "a espaldas de los españoles" al aprobar un paquete económico que supondrá alcanzar el 2% del PIB de gasto en armamento este mismo año "sin contar con nadie" y "sin dar detalles de dónde va a sacar miles de millones de euros". "España necesita un verdadero plan de defensa, y Sánchez ha presentado uno de autodefensa", criticó Alberto Núñez Feijóo en las redes sociales.

Para los populares, la inversión de 10.471 millones de euros confirmada por el jefe del Ejecutivo "se queda corta" cuando comienza a hablarse de una inversión mayor, de entre el 3 y el 3,5% del PIB ante la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de no ocuparse de la seguridad europea. Creen, además, que el plan esbozado por Sánchez ayer en la Moncloa "hace aguas por todas partes" al mezclar partidas entre diferentes ministerios y con el que busca "mantenerse en el poder". "No es el plan que España necesita", advirtió la secretaria general, Cuca Gamarra.

En un vídeo grabado y distribuido a los medios, la número dos del PP exigió al presidente del Gobierno que lleve al Congreso la subida del gasto militar y que presente un proyecto de Presupuestos Generales del Estado para el presente ejercicio. En su opinión, con su comparecencia Sánchez ha evidenciado que "lleva meses mintiendo a la cara a los españoles" porque ya había comprometido el 2% del PIB ante líderes internacionales mientras "él lo negaba" a los ciudadanos. "Mentiras, ocultaciones, unilateralidad, más tics autoritarios en una deriva que no tiene fin. Es inaceptable -subrayó Gamarra- que se juegue de esta forma con la seguridad, la defensa y el dinero de los españoles".

Una "obligación" como aliado Ante de conocerse las medidas aprobadas por el Consejo de Ministros, el presidente del PP se reunió en la sede nacional de Génova con una treintena de representantes diplomáticos y embajadores de países integrantes de la OTAN y de la Unión Europea ante los que defendió que el aumento de la inversión militar "es una condición necesaria y una obligación como aliado". Recordó además que "buena parte del Gobierno y de sus socios parlamentarios" son reticentes a invertir en armamento e incluso de abandonar la Alianza Atlántica, de ahí que Sánchez no quiera "someter al criterio del Congreso la inversión en Defensa".

En el PP reiteran los riesgos de aprobarlo sin el concurso de las Cortes, ya que "el compromiso que adquiere España no es para un año, sino para muchísimos años" e insisten en que para una "apuesta fuerte" en Defensa el único instrumento económico posible es el Presupuesto. De ahí, que urjan a Sánchez a presentar de "manera inmediata" las Cuentas Públicas para este ejercicio, incluyendo ahí el incremento en gasto militar.

El jefe del Ejecutivo es consciente de su falta de estabilidad parlamentaria y no someterá por tanto su plan a votación en el Parlamento

La esperanza de unas mejores condiciones laborales

Mejorar las condiciones laborales, la preparación y el equipamiento de los militares es uno de los objetivos y para ello se destinará hasta el 35% de la inversión anunciada: 3.721 millones. A la espera de conocer el detalle del documento, las asociaciones profesionales de soldados, como ATME, reivindicaron ayer una nueva subida salarial descontando los 368 millones aprobados ya. Consideran que en las palabras de Sánchez hubo cierta ambigüedad, ya que centró esta partida de gasto en el incremento de efectivos en las Fuerzas Armadas. Defienden un aumento retributivo de 1.108 millones anuales, aunque de momento cunde la desesperanza.
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