Aborto, la eutanasia, la cuestión territorial o la relación futura con Vox, prioridades
El PP afronta su rearme ideológico tras ocho años sin un congreso ordinario
El partido debe decidir en el mes de julio en qué dirección decantarse en temas clave para España

Pedro Sanchez en la cumbre árabe en Baghdad.
Alberto Núñez Feijóo ha pulsado el botón de un nuevo ciclo electoral para los suyos que busca traer consigo la renovación del marco de pensamiento del PP y cambios en la cúpula nacional, que solo sabe él «y nadie más que él» reiteran en su entorno. El partido se abrirá en canal en julio en el XXI congreso nacional en busca de rearmarse ideológica y orgánicamente para frenar a un presidente «a la deriva", pero sin que la apuesta esté exenta de riesgos. El cónclave no augura una discusión sobre el liderazgo de Feijóo, pero sí sobre cuestiones clave que en estos últimos ocho años sin un congreso al uso los populares han evitado, les han incomodado o sobre los que están profundamente divididos. Feijóo nunca ha cerrado la puerta a gobernar con Vox, aunque sí ha manifestado su voluntad de hacerlo en solitario.
El aborto. Hasta ahora, la posición de Feijóo choca con la del ala más conservadora del PP. En febrero de 2023, Feijóo trató de zanjar el debate abierto después de que su respaldo a la ley de plazos soliviantase al sector más católico del partido, que no esperaba un apoyo tan «tajante» y «contundente» a una norma que los populares recurrieron ante el Constitucional en 2010. El líder gallego aseguró entonces que la interrupción voluntaria del embarazo «no es un derecho fundamental» porque como tal no está recogido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, pero sí es «exclusivamente el derecho que tiene una mujer, de acuerdo con la ley de su país». Una posición que choca con la ponencia ideológica vigente, que no considera el aborto un derecho, sino «un fracaso de la sociedad». La gestación subrogada. El PP de Mariano Rajoy pasó de puntillas sobre los vientres de alquiler en el congreso de 2017 ante la división que generaba en sus filas. Habrá que ver si sucede ahora lo mismo. Feijóo se ha mostrado dispuesto a abrir un debate «sosegado y serio» para regular la gestación subrogada siempre que «no medie en ningún caso una contraprestación económica». La eutanasia. En estos tres años, Feijóo ha modulado el tono sobre la eutanasia y ya no habla de derogar la ley. Durante la campaña del 23-J, se comprometió a realizar «ajustes» en la norma vigente si llega a La Moncloa. La misma a la que los populares se opusieron en el Congreso e incluso llevaron ante el Constitucional por vulnerar el del derecho a la vida y a la dignidad. La cuestión territorial. La «elevada sensibilidad territorial» de Feijóo choca con sectores del PP, incluido su máximo dirigente en Cataluña, Alejandro Fernández. Tras el 23-J, el líder de los populares habló del conflicto catalán como un «problema territorial» y se abrió a buscar un «encaje» para Cataluña a través de un «pacto de Estado».