El PP no cerrará en la 'cumbre de Feijóo' su política de pactos
El partido renuncia a definir en el XXI Congreso su estrategia ante Vox en las elecciones. Ayuso mete presión e insta a, además de echar a Sánchez, a "ilusionar" con ser «casa común del centroderecha»

Feijóo en la junta directiva del PP la pasada semana, con Ayuso y Mañueco detrás.
La Ponencia Política que debatirá el PP en su XXI Congreso de julio no definirá la estrategia frente a Vox y dejará abierta la política de alianzas con otros partidos, como la formación que preside Santiago Abascal. De hecho, ésa es la tesis que comparten miembros de la cúpula del partido y los ponentes que pilotarán ese documento político en el cónclave del PP.
El propio Feijóo apuntó en la misma dirección el lunes —en su intervención a puerta cerrada ante la Junta Directiva Nacional del PP— cuando advirtió de que una ponencia política no es un programa electoral y que, por lo tanto, el documento que se aprobará en el cónclave del PP solo fijará las líneas generales de actuación de la formación en distintos temas.
El debate sobre si la Ponencia Política debe abordar las alianzas con Vox coincide en el tiempo con las voces del partido que reclaman un rearme ideológico, de forma que el partido pueda atraer a más votantes de centroderecha que se fueron a partidos como Vox. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha apuntado en esa dirección con sus recientes declaraciones al afirmar que, aparte de echar a Pedro Sánchez del Palacio de la Moncloa, el PP tiene que «ilusionar» como «casa común del centroderecha». En parecidos términos se ha expresado también el expresidente del Gobierno José María Aznar, al mostrarse convencido de que es mejor ganar elecciones desde «el entusiasmo de los propios» que desde «el rechazo hacia el adversario». «No tener un mandato claro suele reflejar un rumbo errático en la acción de gobierno", sentenció hace unos días.
La Junta Directiva Nacional del PP dio esta semana el pistoletazo de salida para su XXI Congreso Nacional extraordinario, que acogerá el miércoles 28 de mayo una primera fecha clave, dado que ese día es la fecha límite para presentar candidaturas a la Presidencia del PP. Cualquier afiliado al corriente de pago puede presentar su candidatura para presidir el Partido Popular ante el Congreso extraordinario que la formación celebrará los días 4, 5 y 6 de julio en Madrid, según recordó públicamente esta semana el presidente de la Comisión Organizadora del Congreso, Alfonso Serrano. Aparte de Feijóo, que optará a la reelección, el expresidente de Nuevas Generaciones del PP en la Comunidad Valenciana y portavoz de Iniciativa Regeneración del PP, José Luis Bayo, ha avanzado que presentará su candidatura a ese cónclave para competir por la Presidencia del partido. Para dar ese paso, necesita recoger un mínimo de 100 avales de afiliados. Ante el Congreso extraordinario de abril de 2022, Feijóo hizo una demostración de fuerza al lograr alrededor de 50.000 avales para su candidatura. Pocas semanas después fue elegido presidente con el apoyo del 98,35 por ciento de los delegados que participaron en la segunda vuelta. Si finalmente hay dos o más candidaturas, la Comisión Organizadora proclamará a los candidatos presentados, convocándose la campaña electoral interna, que comenzará el día 30 de mayo a las 9.00 horas y finalizará a las 24 horas del día 15 de junio. Las asambleas para elegir a los candidatos a la Presidencia y para la elección de compromisarios se celebrarán el 16 de junio.
El líder quiere un partido rearmado sin Mazón
Alberto Núñez Feijóo quiere una puesta a punto completa del PP para después del verano. Quiere a «todos listos en sus puestos» para abordar la segunda parte de la legislatura y enfrentarse a Pedro Sánchez en las urnas cuando toque. Ya sea en 2027, como reiteran una y otra vez en La Moncloa, o antes, si el presidente del Gobierno decide apretar el botón. Para entonces, no quiere tener ningún cabo suelto. Y eso incluye a Carlos Mazón, su china en el zapato.
Algunas voces dentro de Génova apuestan por esperar a que la instrucción judicial aclare responsabilidades antes de abordar el futuro del presidente de la Comunidad Valenciana. Otras, en cambio, creen que el partido no puede permitirse meses de incertidumbre y urgen a su líder a «soltar lastre» cuanto antes y activar el relevo de Mazón aprovechando el periodo estival, justo después de la celebración del XXI congreso nacional del PP. «No puede esperar mucho más", admite un dirigente.
Señalado dentro y fuera del partido por su gestión de la dana, Mazón ha optado por un perfil bajo limitando su intervención ante los medios a reforzar su compromiso con las víctimas y la reconstrucción. Y aunque se resiste a ser relevado, el desgaste de estos meses le empieza a pasar factura y al PP valenciano, que no tendrá ningún protagonismo en el cónclave de julio pese a ser el segundo territorio que más compromisarios aporte. El único representante designado por Feijóo, como vocal autonómico, es Juan Francisco Pérez Llorca, actual secretario general del PPCV y cuyo nombre suena como posible presidente de transición.