Diario de León

Aldama revienta por sorpresa el acto de Leire Díez y obliga a intervenir a la policía

La ‘fontanera’ del PSOE niega ser una enviada de Ferraz o del Gobierno para negociar. El conseguidor amenaza a Díaz, al PSOE y al Gobierno: «Se van a enterar ésta, Cerdán y el presidente»

Víctor de Aldama irrumpe en el acto de Leire Díez.

Víctor de Aldama irrumpe en el acto de Leire Díez.Chema Moya

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MIGUEL ÁNGEL ALFONSO / Paula de las Heras/Melchor Sáiz-Pardo
Madrid

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"Buenos días, vengo a la rueda de prensa». El recepcionista del hotel Novotel de la madrileña calle O'Donnell señala con desdén una escalera que lleva al sótano —1. La pregunta no era necesaria, un reguero de periodistas, cámaras y fotógrafos desciende como un río hasta la planta inferior entre gritos de «¡Ya ha llegao!». Turistas y huéspedes curiosos observan la escena, móvil en modo grabación en alto, mientas piensan que en el recinto donde se alojan se va a presentar el último fichaje del Real Madrid. Nada más lejos de la realidad. La persona que levanta tanta expectación es Leire Díez.

xmilitante socialista, exconcejala del municipio cántabro de Vega de Pas, ex directora de Filatelia y Relaciones Institucionales de Correos, licenciada en Ciencias de la Información, «socialista y periodista", «ni 'fontanera' ni cobarde", en sus propias palabras. Pero, sobre todo, una persona muy puntual. La hora prevista de inicio eran las diez de la mañana, pero son las 9:33 y Díez ya se mantiene impertérrita frente al enjambre de hasta 19 micrófonos que la rodean y el claqueo de los obturadores de las cámaras que la apuntan. «No empezamos hasta las diez, por favor", dicen algunos cámaras, con la escaleta ya comprometida con sus cadenas desde el día anterior. Así permanecerá durante media hora mientras sostiene la mirada a los fotógrafos y ojea, de vez en cuando, los papeles que ha traído consigo.

"Muchas, muchas gracias por vuestra asistencia. Creo que no necesito explicar quién soy", señala antes de argumentar que los audios filtrados en los que se la escucha intentado hacer gestiones contra altos funcionarios públicos son parte de un libro que está realizando como periodista y que escribe como un trabajo de investigación que lleva a cabo en nombre propio. También niega trabajar para el PSOE.

En un momento de la comparecencia, Díez parece otear a alguien entre los asistentes, recoge sus papeles y se levanta. Entonces se desencadena el caos, las carreras y los gritos. La persona a la que miraba la exmilitante del PSOE es el empresario Víctor de Aldama, investigado en una de las tramas por el millonario fraude con los hidrocarburos y señalado como el conseguidor del 'caso Koldo', que irrumpe a su lado entre proclamas de «sinvergüenza» y «di la verdad».

Lo que se desencadena tras la aparición sorpresa es difícil de narrar. Todos los cámaras se levantan mientras Leire Díez huye por un lado y De Aldama la persigue. Los periodistas intentan acercarse a la escena formando una avalancha humana que acaba tumbando una mesa con una docena de botellas de agua mineral de cristal encima, que terminan convertidas en añicos en el suelo. «Estaba haciendo un directo y me han arrastrado, lo hemos flipado", relatará posteriormente a este periódico una compañera de la radio.

Los trabajadores del hotel intentan, a duras penas, poner algo de orden mientras regañan a un cámara que se ha subido a una mesa. Frente a un ascensor, Aldama da una improvisada rueda de prensa en la que sigue profiriendo insultos contra Díez y amenaza al PSOE y al Gobierno. «Se van a enterar ésta, Santos Cerdán y el presidente", zanja. La que iba a ser la comparecencia estrella de la semana -al menos hasta este miércoles- termina abruptamente. La sala parece el escenario de una película de catástrofes naturales, con agua, cristales y todo tipo de objetos sobre la moqueta inmaculada minutos antes. Los encargados del hotel piden a los presentes que abandonen el recinto y, a los pocos minutos, aparece una pareja de la Policía Nacional como fin de fiesta.

En el hall del establecimiento hotelero, sin embargo, la vida ajena a los zarandeos de la política española sigue su curso natural. Una pareja con dos hijos se registra en la recepción mientras, detrás, un grupo de azafatas de China Air espera su turno. Los periodistas más veteranos del lugar, sin embargo, coinciden en su diagnóstico: "Nunca habíamos visto nada parecido".

Una intervención en un hotel de Madrid acaba en sainete y bronca

Leire Díez y el que ya emerge públicamente como su enemigo, el empresario Víctor de Aldama -el presunto cerebro de la 'trama Koldo-Ábalos'-, protagonizaron ayer un tumultuoso encontronazo en la comparecencia convocada por ella apenas unas horas después de darse de baja "voluntaria" en Ferraz. La misma acabó como el rosario de la aurora. Apenas había concluido la exalto cargo socialista sus explicaciones sobre por qué trató de obtener trapos sucios de la UCO, fiscales o jueces en reuniones con imputados por corrupción cuando irrumpió en la sala De Aldama, el mismo que aseguró la semana pasada haberle tendido una trampa junto al naviero de la trama de hidrocarburos Alejando Hamlyn.

La intención de Díez era seguir hablando e incluso aportar parte de la documentación que había dejado la víspera en un 'pendrive' a los servicios jurídicos de Ferraz, donde se personó ante el instructor del expediente informativo que se le había abierto el miércoles pasado y se entrevistó con el secretario de Organización del partido, Santos Cerdán. Pero la actitud agresiva de De Aldama la llevó a recoger rápidamente sus cosas y marcharse mientras éste la increpaba: "¡Eres una sinvergüenza y una mentirosa!". "Ni 'fontanera' ni cobarde; seguiré con mi trabajo, no me van a intimidar", alcanzó a decir la aludida antes de levantarse de la mesa.

Seguida de un enjambre de medios, la exresponsable de prensa del PSOE de Cantabria y exdirectiva de Enusa y Correos solo pudo zafarse de Aldama -que también cargó verbalmente contra Cerdán y Pedro Sánchez- gracias a un empujón del empresario de la trama de las subvenciones Javier Pérez Dolset, el mismo que aparece en la imagen de la videoconferencia con Hamlyn. Pérez Dolset, según su propia versión e identificándose como "amigo" de Díez, colaboraba con ésta y otro grupo de personas con elevados recursos económicos que se consideran víctimas de las cloacas del Estado y tratan de recopilar información para vengarse, en unos casos, y anular sus causas en otros. Diez no llegó a poner sobre la mesa esos documentos que, conforme al relato expuesto hasta su precipitada macha, demostrarían las corruptelas del sistema. Más tarde, en una entrevista en Cuatro, reveló que en el 'pendrive' que dejó en Ferraz hay "muchísima" información sobre causas que afectan al partido pero también sobre otras ajenas. Anoche, el PSOE confirmó que trasladará ese material a la Fiscalía para que adopte en su caso las medidas que crea convenientes. En su intervención televisiva tras el sainete y la bronca matinal, Díez dijo que mentía cuando ofreció a Hamlyn una "negociación" para llegar a un acuerdo con la Fiscalía. "Me tiré faroles como para alumbrar una alameda", llegó a jactarse, tras reiterar que no tiene ligazón con Ferraz y sin despejar cómo se gana la vida ahora.

Las causas del Gobierno En su medida intervención, aparentemente en el hotel madrileño donde había convocado a los medios, la ya motejada como 'la fontanera' insistió en que estaba llevando a cabo una investigación sobre "los estragos del falso patriotismo". Un trabajo que empezó, dijo, con la 'operación Kitchen' y del que desvinculó al PSOE pero que, según ella, realizó con especial "entusiasmo" en el caso de las causas que afectan a la formación; no las explicitó, pero se infiere que son las que afectan al entorno del presidente Sánchez y por las que el Gobierno se dice víctima de "una cacería" de la derecha "Deseo expresar mi confianza en la democracia, en el Estado de Derecho y, en general, de los servidores públicos. Pero no hay Estado de Derecho perfecto y una democracia no puede olvidar ni mirar para otro lado cuando pueda haber un mal funcionamiento de cualquier servicio público, máxime si afecta a nuestros derechos fundamentales", llegó a afirmar.

Sobre las razones del enfado de De Aldama, contra el que Diez pretende presentar una denuncia, Pérez Dolset especuló en conversación con este periódico con que le preocupara que la excargo socialista diera a conocer información que él quiera mantener oculta. En todo caso, el empresario señalado por la UCO como "nexo corruptor" de la 'trama Koldo-Ábalos', se despidió de la prensa con una advertencia. "¡Esta señora no sabe lo que ha hecho viniendo aquí. Ya lo veréis y ya lo verán Santos Cerdán y el presidente del Gobierno!" También expresó su deseo de que el Ejecutivo caiga, "por el bien de España". con "el señor Feijóo" haciendo lo que tiene que hacer",.

«Socialista y periodista, ni 'fontanera' ni cobarde", dice Leire Díez en su comparecencia saboteada por el conseguidor Aldama

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