Feijóo espera ahora un ‘wasap’ de un socio para hacer caer a Sánchez
Al PP siguen sin salirle los números y redobla los esfuerzos para atraer al resto de los partidos
Feijóo en un acto público del PP de Castilla-La Mancha en Guadalajara.
Un mensaje de ‘wasap’ de un socio de Gobierno con señales de que están dispuestos a cambiar al Gobierno. Eso es todo lo que necesita Alberto Núñez Feijóo para dar un golpe sobre la mesa y presentar la hipotética moción de censura que haría caer a Pedro Sánchez después del escándalo de Santos Cerdán y su presunta implicación en el caso Koldo. Así lo confirman fuentes de la dirección del partido: «Estamos a un ‘wasap’ de uno de los socios de Pedro Sánchez de presentar una moción de censura contra él».
El PP lleva semanas mencionando y descartando al mismo tiempo esta herramienta reconocida por la Constitución, que precisamente puso en el Gobierno por primera vez a Sánchez hace siete años, tras la caída de un Mariano Rajoy arrastrado por los casos de corrupción. Pero en los últimos días, al rebufo de la dimisión del ya exsecretario de organización del PSOE, está resonando cada vez con más fuerza. Aún así, al PP siguen sin darle los números y es por ello que en las últimas horas sus dirigentes han redoblado los esfuerzos por tender la mano a los socios de la coalición de Gobierno (formada por PSOE, Sumar, ERC, Junts, EH Bildu, PNV, BNG y Coalición Canaria) para apoyar una posible moción.
Sumando los escaños de PP (137) y Vox (33), cuyos dirigentes están pidiendo insistentemente a Feijóo que dé el paso, el Partido Popular necesitaría obtener seis diputados más, por lo que requeriría sí o sí el apoyo de uno o varios de los socios. Algo improbable para formaciones como Sumar, el PNV o Junts, quienes se niegan rotundamente a apoyar una moción en la que participe el partido de Santiago Abascal.
Y en el PP lo tienen claro: si presentan la moción perderían y el Gobierno podría salir reforzado, por lo que no tienen ningún interés en «concederle una victoria parlamentaria» a Sánchez, reconocen las fuentes de Génova. Aún así, si en algún momento estos partidos quieren dejar de ser «cómplices» de la corrupción de Sánchez, en el PP proclaman: «Ya saben dónde estamos».
Aunque el partido y el propio Feijóo han puesto a la hipotética moción en el centro de la acción contra el presidente, el líder popular está reforzando cada vez más otro mensaje, el de la confianza en la justicia y en los nuevos casos de corrupción que puedan salir. En una rueda de prensa convocada de emergencia el jueves en Génova a Feijóo afrimó que confía plenamente en la UCO, en la Guardia Civil, en los jueces, magistrados y en los tribunales y lanzaba el vaticinio al que se aferran en Génova cada vez con más fuerza: «Queda todavía mucho por conocer».
El próximo 5 de julio el Partido Socialista celebrará en Sevilla su comité federal, el máximo órgano entre congresos, en el que se anunciará una reestructuración de la dirección del partido y se elegirá al sustituto de Cerdán. Unas horas antes, en Madrid, comenzará el XXI Congreso Nacional del Partido Popular (los días 4, 5 y 6) en el que Feijóo será confirmado como presidente de la formación, pues es el único candidato. Será un congreso extraordinario y fue convocado hace poco más de un mes por el propio Feijóo con la idea de reforzar al partido de cara a un posible adelanto electoral, que Sánchez niega por activa y por pasiva, pero que el líder popular se resiste a descartar. Mientras no le den los números para la moción, seguirá esperando.
Junts elevará el precio al presidente y al PSOE para sostener su Gobierno
Junts sigue apretando a Pedro Sánchez, sin ahogarlo aún. Tampoco, de momento, por el 'caso Cerdán'. Los de Carles Puigdemont dejan la puerta abierta a la ruptura, aunque al mismo tiempo lanzan el mensaje de que quieren mantener viva la legislatura, porque consideran que con un PSOE tocado por las acusaciones contra su ex número tres y necesitado de apoyos podrán sacar más tajada.
El secretario general de la formación nacionalista, Jordi Turull, llamó ayer a los suyos a «aprovechar» la crisis del PSOE para acelerar algunos avances. Dicho de otra forma, su objetivo es valerse de la «debilidad» de los socialistas para arrancar más cesiones del Gobierno. «En Madrid no tenemos amigos, tenemos intereses", avisó el dirigente secesionista que había trabado una estrecha relación con Cerdán.
Junts, que celebró su consejo nacional ya previsto antes del último escándalo en la política española, sigue vinculando su apoyo a Sánchez al cumplimiento de los acuerdos de investidura: amnistía, catalán y competencias de inmigración.