Hay que poner negro sobre blanco los cinco años de grabaciones de Koldo a decenas de personas de interés

La UCO apunta a «años» de investigación para desentrañar la trama de Cerdán

Los agentes no han acabado siquiera con el terabyte de la memoria de Víctor de Aldama

La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en la sede del PSOE.rodrigo jiménez

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Agencias
Madrid

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Los mandos de la UCOl no atisban, ni de lejos, el final del ahora ya conocido como 'caso Cerdán-Ábalos-Koldo'. Según se van añadiendo personajes al sumario, la investigación va creciendo y creciendo hasta el punto de que nadie en la Guardia Civil se atreve a adelantar dónde estarán sus límites. y menos tras las entradas en la sede del PSOE y el Ministerio de Transportes y las nuevas diligencias ordenadas por el juez. Lo único que tienen claro los hombres y mujeres que trabajan para el teniente coronel Antonio Balas en el Departamento de Delincuencia Económica y Anticorrupción es que se enfrentan a una tarea «titánica» y que la 'Causa Especial 3/20775/2020' en el Tribunal Supremo les va a ocupar «varios años». El trabajo pendiente en la causa que ha convulsionado al PSOE es enorme. Aunque el departamento está absorbiendo cada vez más recursos humanos de la UCO, el esfuerzo —explican las fuentes consultadas— no sirve ni «para ponerse al día». Como ejemplo, un botón: el informe entregado el 5 de junio y que supuso la caída automática de Santos Cerdán se basaba en realidad en «solo una pequeña parte» de la información incautada en el primer registro de la 'operación Delorme' el 20 de febrero de 2024. «Ahora se están explotando datos aprehendidos hace 14 meses", recuerda un operativo, en referencia a los audios de Koldo García. Poner negro sobre blanco los casi cinco años de grabaciones subrepticias del exasesor a las decenas de «personas de interés» a las que registró se va a demorar «muchos meses». El trabajo a destajo de la UCO —lamentan en la Guardia Civil— no está sirviendo siquiera para responder a tiempo a los requerimientos de información del juez del caso, Leopoldo Puente, quien el 4 de febrero pidió un informe sobre las relaciones de «aforados", y en particular del ministro de Ángel Víctor Torres, con Ábalos, Koldo García y el cabecilla de la trama, Víctor de Aldama. Completar ese atestado (el informe sobre Cerdán era parte de este encargo) es ahora prioritario para los investigadores. Pero hay un problema: para que sea completo hay que cruzar todos los datos en poder de la UCO y buena parte del material incriminatorio contra esos «aforados» que tuvieron tratos con la trama está en la memoria de un terabyte de información —equivalente a 857.000 fotos de resolución media o a cerca de 700 millones de documentos escritos— del iphone que el 7 de octubre se le incautó al empresario Víctor De Aldama. Aunque los funcionarios accedieron sin demasiados problemas a esos archivos encriptados, su análisis no ha acabado todavía. Esos miles de documentos siguen siendo analizados para intentar responder a otro de los encargos más complicados del juez: la petición, el 23 de abril pasado, de un informe sobre las adjudicación de las obras supuestamente amañadas que aparecen subrayadas con fluorescente en los papeles aportados por De Aldama. El instructor solicitó a la UCO que identificara a la empresa que resultó adjudicataria de cada una de ellas y que fiscalizara el procedimiento. Se trata de unos contratos por 54 millones que habría gestionado el Ministerio de Transportes a través de la Dirección General de Carreteras en el periodo 2018-2021.

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Para que las revelaciones sean completas hay que cruzar todos los datos y en la memoria de Aldama hay 700 millones de documentos

Sánchez pierde el control del PSOE

"El momento no es bueno. La cuestión es si este momento se va a mantener o si puede despejar", dice un miembro del Gobierno. Su planteamiento resulta muy descriptivo del estado de ánimo que atraviesa el PSOE desde que la UCO destapó la verdadera naturaleza de Santos Cerdán. Cuando el viernes trascendió que Pedro Sánchez había citado al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, a la Moncloa, el partido —impactado por la imagen de la UCO en Ferraz— entró en combustión con teorías tan extremas como que se pudiera estar fraguando ofrecer a los aliados una investidura con el líder del PSC como candidato. Más tarde se supo que también había hablado con la presidenta de Navarra, María Chivite, y con la del Congreso, Francina Armengol, ambas afectadas, al menos colateralmente, como Illa, por el escándalo. Pero la sensación de provisionalidad y fin de ciclo está muy instalada. «El plan es aguantar, pero cada vez lo ve menos gente. Sin concretar cómo, es abrumadora la idea de que esto tiene que acabar. No sé de qué forma, pero no debería alargarse", resume un buen conocedor del sentir de los cuadros medios del partido en los territorios.