El juez del 'caso Begoña Gómez' pide al Supremo que investigue a Bolaños por malversación y falso testimonio
El juez envía una exposición razonada contra el ministro de Justicia por falso testimonio y malversación en el nombramiento de la asesora de la esposa de Sánchez en 2018, estando en Moncloa

Imagen de archivo del ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños.
El juez de Madrid Juan Carlos Peinado, instructor del 'caso Begoña Gómez', dio este martes un paso más al pedir al Tribunal Supremo que abra una causa al ministro de Justicia, Félix Bolaños, por mentir en su declaración como testigo en abril pasado. A una semana de llevarse a cabo una huelga de magistrados contra la reforma del acceso a la carrera judicial promovida por el ministerio, llamada 'ley Bolaños', Peinado remitió una exposición razonada a la Sala Segunda, competente para juzgar a los aforados, en la que atribuye al ministro los delitos de falso testimonio y malversación de caudales públicos por la contratación en junio de 2018 en los servicios de Moncloa de la asesora de la mujer de Pedro Sánchez, Cristina Álvarez. La persona que luego acabó trabajando para la cátedra universitaria de Begoña Gómez, entre otros cometidos laborales.
En su escrito de 32 páginas, Peinado afirma que su investigación ha acreditado que Álvarez fue nombrada como personal eventual para el cargo de directora de Programas "para asistencia a la esposa del presidente del Gobierno", habiendo realizado "funciones de atención" a Gómez "de carácter estrictamente privado, al margen de cualquier acto público o protocolario que pudiera tener por su condición de esposa" del jefe del Ejecutivo. Y todo ello, añade, "percibiendo retribuciones con cargo al patrimonio público". Ello pese a que la propia afectada declaró que su cometido fue dirigir la agenda pública y privada de la investigada.
El nombre de Cristina Álvarez saltó a los medios al conocerse el contenido de varios mails adjuntados a la causa por presunto tráfico de influencias, corrupción en los negocios, apropiación indebida e intrusismo profesional. En esos correos electrónicos se evidenciaba que Gómez usó, al menos desde noviembre de 2021, a Álvarez para ocuparse de gestiones de su cátedra privada en la Complutense. Es decir, después de que Bolaños saliera de Presidencia, donde ejerció como secretario general entre junio de 2018 y julio de 2021, antes de ser nombrado ministro. Además de las tareas de gestión del proyecto educativo, Álvarez habría sido encargada de buscar los patrocinios externos de las empresas colaboradoras o de montar un gran evento relacionado con la cátedra con 500 asistentes por encargo de la mujer de Sánchez.
El pasado 16 de abril, durante un tenso interrogatorio en la Moncloa, Bolaños se desvinculó de la contratación de la asistente y afirmó que la persona encargada fue Raúl Díaz, integrante del órgano administrativo de la secretaría general de Presidencia. Pero éste, en su testifical, dijo desconocer esta circunstancia tras comparecer en dos ocasiones ante Peinado, quien le reprochó su amnesia y le preguntó por el papel de otro investigado, el actual delegado del Gobierno en Madrid Francisco Martín, exnúmero dos de Bolaños en Presidencia.
El desconocimiento mostrado por Raúl Díaz y la testifical de Bolaños entran en contradicción, según Peinado, quien ha optado ahora por ver indicios contra el ministro por falso testimonio. "Su testimonio, en una actitud totalmente proterva (sinónimo de perversa u obstinado a la maldad), no se ajusta a la realidad, lo que debe ser considerado como un falso testimonio", zanja el juez.
"Reticencias maliciosas"
Su resolución añade que el ministro ha podido participar "directamente" en el nombramiento de la asesora como personal eventual "y ha conocido o no ha controlado las tareas llevadas a cabo por la misma, percibiendo sus retribuciones de una partida de los presupuestos generales". "Ha omitido con reticencias maliciosas las correctas contestaciones, que responde a una verdad que conocía", dice Peinado.
Durante el interrogatorio, el titular de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes defendió que él, en su papel de secretario de Presidencia en 2018, no podía estar encima del centenar de personas que entraron como eventuales en Moncloa tras la moción de censura en sustitución del personal que trabajaba para el Gobierno de Mariano Rajoy.
Según Bolaños, en la época en que Álvarez entró en plantilla fueron fichados otro centenar de cargos temporales de confianza, por lo que él no siguió en persona ese proceso de selección. Y, en cualquier caso, dijo no recordar los detalles de la gran mayoría de aquellas contrataciones y los perfiles de los seleccionados. Además, insistió, nunca fue el responsable directo de esa asistente ni su jefe. Es más, aseguró que solo conoció a Álvarez "semanas después" de ser contratada.
En este punto de la exposición razonada, Peinado deslizó un error al asegurar que, según las testificales, la última vez que se vieron ambos "fue en el tanatorio por la muerte de la Sra. Begoña Gómez", dando por fallecida a la investigada cuando en realidad quería mencionar al deceso de su padre.