Aldama vuelve ante el juez con el objetivo de apuntalar sus acusaciones contra Ángel Víctor Torres
El conseguidor de la trama ha recuperado en las últimas horas copias de los iPhone 15 y 13 Pro en los que asegura que tiene pruebas claves del caso

El empresario Víctor de Aldama llega a declarar como testigo.
Víctor de Aldama vuelve a comparecer este jueves como imputado ante el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno, el mismo instructor ante el que hace ahora un año decidió convertirse en 'arrepentido', confesar su papel en la trama 'Ábalos-Koldo-Cerdán' y, de paso, conseguir su libertad por esas revelaciones que todavía a día de hoy colean. Ahora, el magistrado Moreno le ha llamado para profundizar en el papel de una de las personas a las que el conseguidor señaló entonces como supuesto corrupto y al que seguido acusando en los últimos meses: Ángel Víctor Torres.
Según declaró en su momento De Aldama, el actual ministro -en su época de presidente de Canarias, cargo que ejerció entre 2019 y 2023- le pidió 50.000 euros de mordida por su mediación en la adjudicación de los contratos de mascarillas a la trama que dirigía el empresario, pero que él rechazó pagar esa comisión. El empresario nunca ha facilitado pruebas de esas gruesas acusaciones, pero ahora quizás sí pueda hacerlo. Después de meses reclamando los teléfonos que le fueron incautados, el juez le entregó el martes copias de las memorias de los iPhone 15 y 13 Pro en los que el investigado asegura que tiene documentación muy comprometedora. Sea como fuere, Torres siempre ha negado esas acusaciones de manera vehemente y ha insistido en que jamás intervino en esas adjudicaciones. Pero lo cierto es que el último informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Guardia Civil entregado en la Audiencia Nacional a principios de noviembre sí que destaca que el entonces jefe del Ejecutivo se volcó en ayudar a la empresa de De Aldama. El atestado, de 350 páginas y que cuya publicación es el motivo de la nueva citación de Víctor de Aldama- incluía 123 mensajes de WhatsApp entre Torres y Koldo García (del tenor "esta mierda la resuelvo sí o sí") que apuntaban a la intervención directa para ayudar a que la empresa del conseguidor cobrara los 12 millones de euros de las adjudicaciones de las mascarillas. E "incluso" que el exjefe del Ejecutivo insular había tomado parte para doblegar los reparos sus colaboradores para acabar de hacer el millonario desembolso durante la pandemia. Esas maniobras fueron particularmente contra Ana María Pérez, directora general de Recursos Económicos del Servicio Canario de Salud (SCS), que era la alto cargo que desde el principio puso objeciones a pagar, hasta el punto de que Ángel Víctor Torres amagó con cesarla ("déjame el día de hoy que me voy a cagar en todos los santos con la responsable económica. O lo soluciona o la levanto para el aire").