Marlaska cesa al nuevo jefe de Policía de Lleida horas después de nombrarlo tras conocerse su condena por acoso sexual
La Audiencia de Guipuzkoa y el Supremo declararon culpable al hoy comisario Royo Subías de acosar a una subordinada en 1999

El ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska. Archivo.
El Ministerio del Interior a primera hora de la noche de este lunes anunció el inmediato cese como nuevo comisario provincial de la Policía Nacional en Lleida del comisario Antonio José Royo Subías, a quien en 2003 la Audiencia Provincial de Guipuzkoa condenó por acoso sexual a una subordinada a quien -según la sentencia confirmada al año siguiente por el Supremo- pedía favores sexuales a cambio de beneficios labores y a la que llegó a manosear en una cena con otros agentes en Pamplona. El departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska, que designó a Royo al frente de la provincia catalana hace solo una semana, dio a conocer la revocación del nombramiento solo después de que la prensa publicara esta polémica elección.
No es ésta, sin embargo, la primera vez que el departamento que dirige Marlaska, a pesar de conocer sus antecedente penales, ha premiado a este mando. En 2021 le concedió la consejería de Interior en la Embajada de Argel, recompensada con importantes dietas, lo cual también provocó entonces una polvareda.
Royo Subías, que tomó posesión como jefe en la demarcación de Lleida el pasado 9 de diciembre según adelantó el diario Segre y han confirmado fuentes oficiales, fue condenado el 27 de junio de 2023 por la Audiencia de Guipuzkoa como responsable de un delito del artículo 184.1.2 del Código Penal (acoso prevaliéndose de una situación de superioridad laboral) a una pena de de seis meses multa con una cuota diaria de seis euros y a indemnizar a la víctima con 3.000 euros. El fallo no incluyó una pena accesoria de inhabilitación, ya que en aquel momento el Código Penal no incluía esa posibilidad para este tipo de delitos, algo que solo se incluyó en la reforma penal de 2022. Fue por ello, que Antonio José Royo pudo continuar sin mayor problema con su carrera en el cuerpo, llegando a ascender a comisario en 2017.
Aquel fallo -no obstante- declaró probado que Royo, en marzo de 1.999, siendo inspector-jefe en las Unidades de Intervención de la Policía Nacional (UIP, antidisturbios) en San Sebastián comenzó a acosar a una subordinada apenas ésta llegó a la unidad. Desde su misma "incorporación", destaca la sentencia a la que ha tenido acceso este periódico, Royo "comenzó a requerir a la víctima para que mantuviera relaciones sexuales con el mismo". El mando incluso prometió a la agente "que si accedía a sus pretensiones se encargaría de que obtuviera dietas por salidas a otras ciudades, más días de descanso, permisos o facilidades para ascender". El acusado llegó a amenazar a la policía de que en el caso de que no accediera a sus exigencias de sexo "se convertiría en su enemiga, con lo que ellos suponía en la relación jefe -subordinada", con la "adscripción a peores servicios".
"Vejatorio"
"El acusado, tanto a solas como en compañía de terceras personas, efectuaba comentarios de carácter vejatorio en relación a la anatomía de la misma y su menstruación , lo que afectaba a las relaciones de la víctima con los restantes miembros de la unidad", apunta el fallo.
"Igualmente en el Acuartelamiento del El Beloso en la localidad de Pamplona y en el curso de una comida en la que participaban miembros de la unidad el acusado propinó un manotazo en los glúteos a la víctima", abunda la resolución, que destaca también como probados los trastornos de ansiedad que el acoso de Royo le provocó a la mujer policía.
No es la primera vez que los antecedentes penales de carácter sexual de Royo provocan una controversia por sus ascensos. Juan Ignacio Zoido, ministro del Interior de Mariano Rajoy, ya se vio visto en un polémica similar cuando nombró a este mismo mando jefe la Brigada de Policía Judicial de la Jefatura Superior de Aragón, en la que se integra la UFAM (Unidad de Familia y Mujer), especializada en la lucha contra los abusos sexuales y malos tratos.
En septiembre de 2018, el propio Grande-Marlaska que ahora le había situado al frente de toda la provincia de Lleida, sin embargo, ordenó su cese inmediato en la dirección de la de la UFAM y su traslado a otra unidad en Zaragoza.
No obstante, en 2021, el Ministerio del Interior, siempre en manos de Marlaska, nombró a Royo consejero de Interior en la Embajada en Argel, uno de los puestos más anhelados dentro del cuerpo, habida cuenta los elevados complementos salariales y dietas que se cobran en el extranjero. Aquella designación, como ahora, provocó una fuerte controversia dentro del cuerpo en el que el ahora comisario ha ido promocionando a pesar de sus antecedentes penales por acoso sexual en el seno de la propia institución.