El PSOE desdeña las críticas de Sumar y a los socios les insta a «no perder el horizonte"
Accede a un encuentro entre los dos partidos pero minimizan el alcance de la crisis

Feijóo y Ayuso en la tradicional cena de Navidad del Partido Popular de Madrid.
El ala socialista del Gobierno resta entidad al enfado del que desde hace días llevan haciendo gala sus socios de Sumar, temerosos de ser penalizados por su connivencia con el PSOE en plena tormenta de corrupción y denuncias por acoso sexual. Si la vicepresidenta Yolanda Díaz y su grupo esperan grandes gestos, no los habrá. Los socialistas sí se mostraron ayer dispuestos a celebrar un encuentro para hablar de la situación, como les solicitaron formalmente las organizaciones que forman parte de la bancada magenta en el Congreso, pero rechazan que el momento sea tan crítico y piden calma. En unos casos, con tono amable y, en otros, con mayor acidez.
Lo que los socialistas creen es que por más que pataleen o se quejen, los ministros de Sumar no romperán (ellos mismos lo reconocen) y en privado aducen que, aunque se muestren indignados, deberían ser consciente de que no es el liderazgo del presidente el que se ha resentido en estos dos años de legislatura, sino el suyo. Bajo esa premisa, lo que reclaman es volver a remar juntos y no tirar piedras al propio tejado.
Sánchez y los ministros socialistas están convencidos de que, como tantas otras veces a lo largo de una legislatura que ya nació convulsa, la tormenta amainará. Alegan que ni los casos de corrupción conocidos la semana pasada son nuevos ("solo son ramificaciones con los mismos protagonistas", describe un ministro de Pedro Sánchez) ni el PSOE está lleno de machistas.
En su última comparecencia como portavoz del Ejecutivo antes de que el jefe del Ejecutivo haga oficial su relevo en los próximos días para irse a Aragón de candidata, Pilar Alegría lanzó a Sumar un mensaje conciliador. «Somos dos partidos distintos pero a pesar de que podamos tener opiniones diferentes, siempre hemos escuchado con máximo respeto, y lo importante es que este Gobierno avance, no perder el horizonte —esgrimió-, porque quedan todavía dos años de legislatura para seguir aprobando políticas que mejoren la vida de la gente». El PSOE asegura que ya ha trasladado su aceptación de un encuentro, al que los de Sumar dan categoría de «cumbre", para abordar la situación. Pero a esa cita no acudirán, por parte de los socialistas, ni el propio Sánchez ni la número dos del partido y el Gobierno María Jesús Montero sino la secretaria de Organización, Rebeca Torró —muy cuestionada internamente por la gestión de las denuncias de acoso sexual, especialmente, contra el exalto cargo de Moncloa Paco Salazar— y su equipo.
Los magentas eligieron la sala Clara Campoamor del Congreso para escenificar su malestar con el presidente. Representantes de las cuatro organizaciones con ministros en el Ejecutivo —Izquierda Unida, Más Madrid, los comunes y Movimiento Sumar— insistieron en la «necesidad de remodelar» el Ejecutivo y lamentaron que «Sánchez ha perdido una oportunidad. Pero la pregunta que ninguno se atreve a responder en público es la de qué pasara si el PSOE se mantiene en ese «inmovilismo» que denuncian «No vamos a mantener un Gobierno corrupto y de puteros. El Gobierno está para gobernar, no vamos a estar aquí de palmeros", explican fuentes de Movimiento Sumar.
El nuevo intento de Feijóo
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha garantizado ayer que el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, ofrecerá explicaciones en sede parlamentaria sobre la «maraña» de casos de corrupción que afectan al Gobierno y a su entorno. Dicho esto, ha cargado duramente contra los socios del PSOE porque llevan «meses amagando y no dando».
Así se ha pronunciado después de que la Mesa del Congreso haya admitido a trámite la solicitud de comparecencia del PP para que el presidente del Gobierno hable de corrupción en el Pleno, si bien la Junta de Portavoces, que es la encargada de debatirlo y poner fecha en su caso, no se convocará previsiblemente hasta finales de enero.
Los populares han defendido en esa reunión que la comparecencia de Sánchez se produzca antes de que finalice el año y han criticado que no se convoque una Junta de Portavoces para poner fecha a ese debate ya. «Sabe perfectamente que es muy probable que algunos de sus socios apoyasen que Sánchez venga a dar explicaciones» y por eso no permite que se vote, ha denunciado la portavoz del Grupo Popular, Ester Muñoz.
Feijóo dijo que a los socios «ya no se los cree nadie»