Sánchez seduce a ERC con casi 5.000 M€ de financiación «extra» para Cataluña
Junqueras se muestra satisfecho pero rechaza negociar Presupuestos si no hay cesión del IRPF. El Gobierno asegura que con el modelo de Montero, aún sin apoyos, ganarán todas las autonomías

Pedro Sánchez y Oriol Junqueras durante la reunión mantenida ayer en la Moncloa.
Pedro Sánchez no fue capaz de garantizarse este jueves el apoyo de ERC a los Presupuestos Generales del Estado, aún pendientes de presentación, pero recibir por primera vez en la Moncloa a Oriol Junqueras — sobre el que, pese al indulto y la ley de amnistía, aún actúa una pena de inhabilitación por malversación— sí le ha servido para engrasar las relaciones con la formación independentista en un momento de enorme fragilidad política en el que la mayoría de investidura parece haberse volatilizado. El precio: el anuncio de la reforma del sistema de financiación autonómica que, según desveló el líder republicano, reportará hasta 4.500 millones de euros extra a la Generalitat y que este viernes a las 10:00 horas dará a conocer la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero.
Lo que hasta ahora se ha dejado entrever tiene pocas similitudes con el acuerdo de financiación singular que permitió al socialista Salvador Illa convertirse en agosto de 2024 en el primer presidente de la Generalitat no independentista en más de una década. Como ocurrió con la condonación de la deuda que ERC arrancó a cambio de la investidura del propio Sánchez en 2023, el Gobierno ha tratado de neutralizar los agravios — inconvenientes en un año electoral en Aragón, Castilla y León y Andalucía— haciendo extensivas las mejoras a todas las comunidades autónomas del régimen común mediante una inyección al sistema que, según diversas fuentes, podría rondar los 18.000 millones de euros. «Todos ganan y nadie pierde", asumió el propio Junqueras.
El líder republicano también reconoció que sigue sin haber acuerdo para la cesión de la recaudación y gestión del 100% del IRPF —prevista inicialmente para 2026 y pospuesta luego por Illa hasta 2028— y explicitó que esa es la razón por la que no se sentará todavía a negociar las Cuentas ni en Madrid ni en Cataluña, pese a asegurar que su deseo es que estas puedan aprobarse. Sin embargo, se mostró satisfecho porque su partido sí ha logrado, según dijo, una vieja demanda de Cataluña, que el modelo de financiación se rija por el principio de ordinalidad.
Hasta que Montero no lo desgrane es difícil saber cómo funcionará ese límite a la solidaridad interterritorial. Tradicionalmente se ha entendido que su aplicación supondría que ninguna comunidad vería alterada su posición en el ranking de renta por población ajustada una vez ejercida la función redistributiva del modelo, pero lo que Junqueras describió este jueves es algo distinto. «Si Cataluña es la tercera que más aporta, será la tercera que más recibe", dijo. Para Junts, sin embargo, eso es claramente insuficiente. Ya dijo la víspera que rechazaría todo lo que no fuera un sistema equivalente al del Concierto vasco o el Convenio navarro y eso, teniendo en cuenta cuál es la postura del PP —que acusó a Sánchez de «enterrar» la igualdad y la solidaridad entre españoles-, hace en la práctica inviable la necesaria reforma de la Ley Orgánica de Financiación de las Comunidaes Autónomas (LOFCA) que exige la propuesta del Ejecutivo.
En Moncloa, sin embargo, pretenden hacer una vez más de la necesidad virtud y aprovechar el debate para establecer el marco en el que quieren que se jueguen las próximas elecciones autonómicas, el del cuidado de los servicios públicos, en manos de las autonomías, y la defensa del Estado del bienestar. Del mismo modo que Junqueras apeló, sin citarlo expresamente, a Junts al advertir de que de su voto depende que se implemente una reforma en la que "quienes ganan son los servicios públicos, los hospitales, el tejido productivo, los trabajadores", desde el Gobierno se apeló a través de un comunicado al primer partido de la oposición: "Es incompatible creer en el Estado del Bienestar y en el Estado de las Autonomías y no apoyar la necesaria reforma del modelo".
Fuentes gubernamentales admiten que con esta iniciativa se enfrentan a un "reto comunicativo" que contribuye a alimentar el hecho de que se haya cedido el anuncio de una cuestión que afecta a todas las autonomías del régimen común no ya al Gobierno de una de ellas sino a un socio independentista pero esgrimen que será fácil demostrar que lo que se plantea no es un "privilegio" para nadie. "Los datos están a nuestro favor y tanto Pilar en Aragón como María Jesús en Andalucía - dicen en alusión a las candidatas socialistas- tendrán argumentos de sobra para responder al PP". Este jueves el Ejecutivo empezó por acusar a los populares de haber dejado que el sistema actual "caducara" en 2014, cuando debía haber sido revisado, aunque fuentes socialistas admiten que entonces, en plena crisis, y con unos niveles de recaudación muy bajos resultaba casi imposible hacer una propuesta que satisficiera a nadie. En los casi ocho años de Gobierno de Sánchez también se ha ido postergando la presentación de una propuesta de reforma que siempre ha sido un puzzle complicado de armar en el que los distintos territorios se alinean al margen de sus siglas políticas..
Feijóo y sus barones cargan contra la «financiación a la carta» catalana
El acuerdo sobre el nuevo modelo de financiación autonómica sellado entre el presidente del Gobierno y Oriol Junqueras, provocó el rechazo unánime del PP y de sus presidentes regionales por haberse fraguado «bilateralmente» con el propósito de beneficiar a Cataluña y «mantener» a Pedro Sánchez en La Moncloa. «La igualdad de los españoles no puede ser moneda de cambio. La Moncloa no es una casa de empeños para apuntalar un Gobierno en ruinas", censuró Alberto Núñez Feijóo. En un mensaje en redes sociales, el líder de los populares defendió que la financiación autonómica «debe perseguir el bien común» y prometió trabajar en un nuevo modelo cuando llegue al Ejecutivo.
Los populares cargaron ayer con dureza contra el jefe del Ejecutivo por «arrodillarse» ante Junqueras, uno de los líderes del 'procés' encarcelado, y «enterrar» la igualdad y la solidaridad entre todas las comunidades. En la cúpula defienden que la financiación autonómica debe debatirse «entre todos» y por los «canales establecidos", en referencia a la Conferencia de Presidentes y al Consejo de Política Fiscal y Financiera. «Es un caso claro de corrupción política porque utilizan el dinero de todos los españoles para comprar los votos para que Sánchez siga siendo presidente".
Desde las comunidades gobernadas por el PP han salido en tromba contra la «financiación a la carta» para Cataluña. Mañueco anunció ayer que defenderán “con todos los recursos legales” a Castilla y León frente al pacto Sánchez-Junqueras. Rechazó «de plano los privilegios que rompan la igualdad entre los territorios”