El temporal de lluvia obliga a evacuar a más 7.000 personas en toda Andalucía
Todo el pueblo de Grazalema, donde cayó en un día lo que llueve en Madrid en un año, fue trasladado a la localidad de Ronda, en Málaga

Los vecinos desalojados de Grazalema (Cádiz) llegan este jueves al polideportivo de El Fuerte de Ronda (Málaga)
La borrasca Leonardo se cebó este jueves con buena parte del sur de la Península, donde las intensas lluvias dejaron un reguero de ríos desbordados, carreteras, calles e infraestructuras anegadas y pueblos evacuados el completo.
En total, fueron más de 7.000 personas las que se vieron obligadas a abandonar sus casas en Andalucía y aparte otro millar más en Extremadura. Lo peor es que, lejos de amainar, el temporal de lluvia y viento no da tregua y amenaza incluso con continuar el fin de semana.
Solo las comunidades autónomas de Cataluña y País Vasco se libran de los avisos de riesgo climatológico. Andalucía, Baleares, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, Galicia, la Región de Murcia y Madrid se mantenían alerta por la crecida de sus ríos principales, la persistencia de las precipitaciones y los fuertes vientos. Las provincias Cádiz, Málaga, Granada y Córdoba han sufrido la peor parte de los efectos de la borrasca, aunque ya entrada la noche gran parte de Andalucía presentaban distintos problemas por inundaciones y desalojos de zonas inundables.
El presidente de la Junta andaluza, Juanma Moreno, reconoció que es la situación más "difícil y compleja" que recuerda en años debido a la lluvia. Y las medidas que tomó estuvieron a la altura de sus palabras. La primera se produjo a primera hora de la tarde de este jueves, cuando anunció la evacuación "preventiva, escalonada y ordenada" de todos los habitantes del municipio gaditano de Grazalema. Explicó que se tomó la decisión de trasladar a los casi dos mil vecinos de este pueblo de la serranía de Cádiz a la localidad malagueña de Ronda, ubicada a 32 kilómetros, ante la posibilidad de que se produjesen deslizamientos de tierra y con ello la caída de calles o viviendas. La inestabilidad del terreno, que dio lugar a microseísmos que fueron sentidos por los vecinos de la zona, se debió a la gran cantidad de agua que acumuló el subsuelo del pueblo, donde el acuífero local se encontraba "absolutamente colmatado".
Por eso, el agua rebosaba hasta por los enchufes, dejando la que sin duda fue la imagen más elocuente de la magnitud del temporal. De ahí que Moreno insistiera en que la medida era "sensata, oportuna y basada en criterios técnicos". "Se podrían producir grandes agujeros y zanjas. Si eso pasa en una casa da un resultado dramático", abundó luego en declaraciones a la cadena SER. Cifras de récord Las cifras registradas por los pluviómetros fueron de récord. En lo que va de año -entre enero y los primeros días de febrero- ya se habían recogido en la zona alrededor de 2.000 litros por metro cuadrado. Solo este jueves se llegó a superar los 500 litros, lo que equivale a la media que, por ejemplo, se registra en Madrid en un año.
La evacuación, que fue conducida por la Guardia Civil, se completó alrededor de las 21:00 horas de la noche. Fue obligatoria y no se permitió a ningún vecino permanecer en el pueblo. En Ronda, tal y como expresó su alcaldesa, Mari Paz Fernández, todos los esperaban "con los brazos abiertos", entre escenas "muy duras" y con familias enteras presas del miedo. Las autoridades de la localidad serrana habilitaron el polideportivo para alojar a los damnificados hasta que pudieran regresar a sus viviendas. El interior de la provincia de Málaga, incluida la propia Ronda, también necesitó de la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME), cuyos efectivos se desplazaron a distintos puntos de la región andaluza para participar en labores de rescate y evacuaciones a causa de las inundaciones. Junto a Málaga y Cádiz, a última hora de la tarde de este jueves, la alerta se trasladó a Córdoba, donde, como adelantó el presidente de la Junta, se esperaba que se desbordase el Guadalquivir durante la noche.
La Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA) envió un mensaje Es-Alert a la población para pedir el desalojo de las viviendas con riesgo de sufrir inundaciones ante la crecida del río, cuyo cauce ya discurría al anochecer con cinco metros más de su altura más habitual. El mismo SMS avisaba a los cordobeses de que se procedería al desalojo de las viviendas de una decena de urbanizaciones cercanas al aeropuerto, que también tuvo que ser desalojado parcialmente. Otro de los puntos calientes del temporal estuvo ubicado en la localidad granadina de Huétor-Tájar y en la de Dúdar, esta última también desalojada por completo debido a la crecida del río Aguas Blancas y el desembalse del pantano de Quéntar.
En Jerez, el río Guadalete amenazaba asimismo con dejar aislar a 14.000 habitantes de las zonas rurales. Pero mientras la borrasca avanza, el peligro persiste aunque deje de llover. Así lo alertó el consejero de Emergencias andaluz, Antonio Sanz, quien reclamó las crecidas y las correntías que llegan tras la lluvia.