Diario de León

Extremadura se asoma a nuevas elecciones

El enfrentamiento abierto con Vox ha condenado a un punto muerto las negociaciones

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, interviene desde la tribuna de oradores tras la intervención del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que ha comparecido este miércoles ante el pleno del Congreso para hablar sobre la crisis ferroviaria tras los accidentes de Adamuz (Córdoba) y Barcelona, y sobre la agenda internacional.

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, interviene desde la tribuna de oradores tras la intervención del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que ha comparecido este miércoles ante el pleno del Congreso para hablar sobre la crisis ferroviaria tras los accidentes de Adamuz (Córdoba) y Barcelona, y sobre la agenda internacional.EFE/Javier Lizón

Publicado por
María Eugenia Alonso
Madrid

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El enfrentamiento abierto con Vox y la incapacidad de reconducir la situación ha condenado a un punto muerto las negociaciones en Extremadura para la reelección de María Guardiola, que ya ha anunciado que se presentará a la sesión de investidura sin tener los apoyos necesarios. Con las espadas en todo lo alto, en la dirección nacional del PP no ocultan su preferencia por «un Gobierno en solitario» de Guardiola frente a uno «en coalición» con la formación de Santiago Abascal. Una posibilidad que podría hacerse realidad si el PSOE se abstiene en una futura investidura de la candidata popular como, recuerdan, hizo el Partido Regionalista de Cantabria (PRC) de Miguel Ángel Revilla con María José Saénz de Buruaga tras las elecciones de mayo de 2023.

Pero no entra en los planes de Ferraz ser la «muleta» del PP, por más que algunas versos sueltos del partido como la del histórico dirigente socialista Juan Carlos Rodríguez Ibarra o la del alcalde de Mérida la contemplen para desbloquear la «parálisis» institucional que atraviesa la comunidad autónoma. «Ni muertos», zanja un miembro del Gobierno de Pedro Sánchez.

En Génova avalan el paso dado por su dirigente, que se puso en contacto después del 2 de diciembre con los socialistas extremeños —que cosecharon el peor resultado en la región— para reclamar su abstención por «responsabilidad»; una petición que los aludidos niegan. En el PP recuerdan que el hoy dimitido Miguel Ángel Gallardo se presentó en campaña como un «dique para parar a la ultraderecha» y consideran que deberían ser «consecuentes». Pero admiten también que la abstención del PSOE a día de hoy es «imposible» y priorizan el pacto con los voxistas. «Preferimos un Gobierno en solitario, pero puesto que eso pasa por abstenciones imposibles, toca explorar otras opciones», admiten estas fuentes.

Tras la negativa de los socialistas a abstenerse, el equipo de Guardiola ha centrado todos los esfuerzos en negociar con Vox sin que haya ningun avance por el momento. El acuerdo entre ambas formaciones sigue encallado mientras desde un lado y el otro se cruzan acusaciones. Los populares creen que las condicIones que los de Abascal han puesto sobre el tapete son «imposibles» y reclaman «proporcionalidad». «Esto no va de pactos, va de bloqueos», sostienen en el entorno de Guardiola, que dice que la presidenta se puso en contacto con los socialistas para pedirles su abstención pero sin opción a nada más. «No negocio con este PSOE ni con el sanchismo», escribió este martes en redes sociales.

Fuentes de Génova señalan que prefieren «no entregar ni poder ni consejerías a otros partidos» pero reconocen que eso solamente pasaría por «formaciones políticas que entiendan que hemos anado las elecciones y que nos corresponde formar Gobierno». «Puesto que ni Vox ni PSOE pretenden abstenerse a cambio de nada, solo nos queda explorar la consecución de apoyos a cambio de algo. Y ese algo —justifican— puede ser asientos en los consejos de gobierno».

Sin embargo, la derecha radical enfría la posibilidad de un pacto, que en las filas populares no ven posible antes de las elecciones de Castilla y León previstas para el 15 de marzo. La negociación sigue en «stand by» casi un mes después de iniciarse y la última petición de reunión de los populares —enviada hace ya una semana— continúa sin ser contestada por los de Abascal, que mantienen su mano tendida mientras se enrocan en sus posiciones de máximos. Quieren una vicepresidencia y las consejerías de Agricultura, Economía o Interior, además de mayor presupuesto y recorte de subvenciones públicas. «Lo que Vox ha puesto encima de la mesa es el cumplimiento de la totalidad de su programa político, más puestos en el Ejecutivo, en el Legislativo y una serie de cargos que, en mi opinión, no reflejan lo que se dijo en las urnas», censuró el martes Guardiola. La candidata popular obtuvo en las urnas el 43,1% del voto y 29 escaños frente al 16, 8% de los de Abascal, que duplicaron en porcentaje, y obtuvieron seis parlamentarios más con respecto a 2023.

Vox prioriza las materias antes que el número de consejerías

Las negociaciones entre el PP y Vox para la investidura de María Guardiola y para la formación de Gobierno en Extremadura se han convertido en una partida de ajedrez en la que cada jugador escudriña hasta el detalles los movimientos del contrario. El partido de Santiago Abascal quiere asumir competencias en el próximo Gobierno extremeño que le permitan cambiar el rumbo en asuntos que cree clave.
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