Podemos da un vuelco al tablero de la izquierda y se abre a pactar con Sumar
Los morados aceptan ahora negociar una alianza con IU y el partido de Díaz en Andalucía a falta de cinco días para que venza el plazo

El portavoz de Podemos, el leonés Pablo Fernández, durante la rueda de prensa de ayer.
Los varapalos en Aragón y Castilla y León -donde no obtuvo diputados- y la convocatoria de elecciones en Andalucía antes de los esperado, el próximo 17 de mayo, han encendido la luz roja en Podemos y obligado al partido que lidera Ione Belarra a replantearse toda su estrategia de alianzas. A diferencia de en otras ocasiones, los morados tendieron este lunes la mano no solo a Izquierda Unida, junto a quienes obtuvieron un buen resultado el 21-D en Extremadura, sino también a Sumar, acérrimos rivales dentro del espacio político. Una oferta, o mejor dicho, la renuncia al veto sobre el partido fundado por Yolanda Díaz, que llegó a falta de apenas cinco días para que se cierre el plazo para registrar coaliciones en las elecciones autonómicas de Andalucía del próximo 17 de mayo. Las formaciones a las que va dirigida esta oferta concurrirán a las autonómicas de la mano, bajo la coalición Por Andalucía, que precisamente encabeza el líder de IU, Antonio Maíllo. Una marca y un liderazgo que la dirección de Podemos acepta ahora sin rechistar.
El vuelco en el tablero a la izquierda del PSOE, por tanto, es total. Lo confirmó este lunes en rueda de prensa en la sede nacional del partido el portavoz de la formación morada, Pablo Fernández, que indicó que la cúpula estatal de acepta "plenamente" la voluntad de la dirección andaluza, partidaria desde hace un año de reeditar la coalición que cosechó cinco asientos en el Parlamento andaluz en los comicios de 2022 (tres de Podemos, uno de IU y uno de Más País).
Más allá de conversaciones entre bambalinas o de si esto se trasladará o no al plano nacional, el primer acercamiento se escenificó de forma pública el domingo, y llegó de parte del candidato de Podemos en Andalucía, el exdiputado Juan Antonio Delgado, que "tendió la mano" a la unidad con Por Andalucía. Y este lunes se produjo un paso más desde Madrid. "Lo que se ha dicho es que tenemos esa mano tendida. Para eso hay que tener conversaciones y hay que tener negociaciones que a día de hoy todavía no se han producido. Estamos esperando la respuesta", señaló Fernández en rueda de prensa.
Negociación contra el reloj Pero como ya se ha convertido en tradición, las izquierdas volverán a jugar este partido contra el reloj. El próximo viernes concluye el plazo para registrar coaliciones con un clima de distanciamiento entre las dos formaciones que se asemeja a la que tuvo lugar hace cuatro años, cuando Podemos e IU llevaron al límite la negociación y los morados quedaron incluso fuera del registro oficial de dicha coalición.
Por el momento, desde ambas partes reconocen que la opción de que Podemos e IU concurran juntos sigue siendo complicada. Sin embargo, los gestos lanzados este lunes desde la dirección morada, siempre reticente en los últimos meses, reabren las opciones sin que se reconozcan aún negociaciones formales.
En el partido que dirige Maíllo, aunque abiertos a la unidad, existen ciertos recelos de que este movimiento pueda acabar convertido en otro elemento de presión sobre su militancia. El líder de IU ya apeló este fin de semana a no hacer "tampoco un drama" de la presencia o no de Podemos Andalucía. "Esto tiene una fácil solución: con que no se vaya nadie seguimos adelante", expuso. Sumar, por su parte, mantiene que los morados y ello son "parte de una misma cosa".