Los caseros deben tributar por el alquiler aunque no cobren
El plazo comienza cuando el arrendatario le reclama el alquiler al inquilino a través de un burofax o una denuncia

La campaña de la renta comienza este miércoles con una paradoja para miles de propietarios de viviendas en alquiler: tendrán que declarar estos ingresos aunque no los hayan cobrado. Es decir, que incluso con un inquilino moroso o con un desahucio en marcha, el propietario tiene que seguir pasando por Hacienda. Este criterio fiscal lleva años asentado, pero la dimensión del problema se ha hecho más evidente a medida que crecen con intensidad los impagos. La deuda media superó en 2025 los 8.400 euros, según el Observatorio del Alquiler, una cifra que equivale a siete meses de renta para el propietario y que refleja un aumento del 16,5% respecto al ejercicio anterior. "La interposición de una demanda de desahucio no elimina esa obligación fiscal", explica explica Pedro Bretón, CEO de Sociedad Española de Alquiler Garantizado (SEAG). Morosidad al alza El encarecimiento de los precios explica parte de ese deterioro. El alquiler medio se sitúa ya por encima de los 1.100 euros mensuales y ha empujado a muchos hogares a realizar un esfuerzo insostenible. De hecho, más de 23.000 viviendas ocupadas -cerca del 3% del mercado inmobiliario- se encuentran actualmente a la venta en España, según recoge Idealista, en un mercado en el que la oferta disponible sigue siendo limitada en las grandes ciudades. La ley fija un plazo de seis meses a partir del cual el propietario puede deducirse las cuantías que no ha recibido de los inquilinos. El plazo comienza cuando el arrendatario le reclama el alquiler al inquilino a través de un burofax o una denuncia. No obstante, una vez el propietario consiga ingresar la cuantía pendiente deberá tributar por ello como un ingreso. Según los datos de SEAG, la morosidad media ronda los 4.000 euros, con picos de hasta 49.500 euros. A ello se suma el tiempo necesario para recuperar la vivienda, que en muchos casos supera los seis meses y puede alargarse más si el procedimiento llega a los tribunales.