El PSOE pide suspender el juicio del 'caso Kitchen' para volver a imputar a Cospedal
El exministro del PP Jorge Fernández Díaz trata de sacar el juicio de la Audiencia Nacional

Jorge Fernández Díaz y su número dos, Francisco Martínez, en el banquillo.
El PSOE ha solicitado este lunes al tribunal de la Audiencia Nacional la suspensión del inicio del juicio por la ‘Operación Kitchen’ —el presunto operativo orquestado por la excúpula del Ministerio del Interior para robar información al extesorero del PP Luis Bárcenas— para que se investigue a la ex secretaria general del Partido Popular y exministra de Defensa María Dolores de Cospedal y su exmarido, el empresario Ignacio López del Hierro, ambos citados como testigos.
Así lo ha planteado la abogada del PSOE, Gloria de Pascual, durante las cuestiones previas dirimidas en la primera sesión del proceso, en las que ha reclamado la anulación del auto de apertura del juicio oral a través de la «retracción de las actuaciones» respecto a la línea de investigación sobreseída por la que ambos fueron declarados imputados en un primer momento. La abogada ha defendido la necesidad de ahondar en la «conexión política» de la supuesta trama y volver a investigar a Cospedal y su marido, que fueron imputados en 2021 y para quienes posteriormente se archivó la causa.
«Considero que tiene que haber aquí otras personas», ha indicado la letrada, pidiendo asimismo la incorporación como pruebas de tres archivos de audio hallados por la Policía Judicial, entre los que se encontrarían llamadas telefónicas entre la exdirigente ‘popular’ y el comisario jubilado José Manuel Villarejo, acusado en el juicio.
De Pascual ha dicho que Cospedal «fue informada directamente por el entonces presidente del Gobierno», Mariano Rajoy, del «éxito de la operación de destrucción de pruebas». Además, la letrada ha reclamado al tribunal que se acuerde llamar al PP como partícipe a título lucrativo argumentando que «es beneficiario de la actividad objeto de juicio», o bien «se le traiga» como responsable civil subsidiario.
También ha maniobrado el que fuera ministro del PP, Jorge Fernández Díaz. Su abogado, Jesús Mandri, ha señalado que «no hay ningún indicio» de que el asalto al domicilio de Bárcenas en 2013 estuviera «directamente relacionado con la ‘Operación Kitchen’» y ha reclamado que este hecho se investigue por separado. Asimismo, ha pedido la declaración de falta de competencia de la Audiencia Nacional para el enjuiciamiento de los hechos, al observar «una falta absoluta de conexidad» entre los hechos de la pieza principal, esto es, los del ‘caso Tándem’, y de la pieza separada ‘Kitchen’.
Así, ha dicho, mientras Tándem es «la investigación de una presunta red de corrupción en torno al señor Villarejo, quien, presuntamente, valiéndose de su condición de policía o agente en activo, ofrecía servicios a clientes privados a cambio de un precio», Kitchen abarcaría un presunto «operativo parapolicial» orquestado por el Ministerio del Interior para «sustraer determinada información comprometedora» para algunos dirigentes del PP que pudiera tener el extesorero.
Las defensas de todos los acusados han coincidido en reclamar la nulidad del juicio por la «falta de competencia» de la Audiencia Nacional para juzgar los hechos y por la prórroga «injustificada» del secreto de sumario en la causa.
El momento más tenso de la sesión ha tenido lugar durante la intervención del letrado Javier Ignacio Navarro, abogado de Sergio Ríos, el exchófer de Luis Bárcenas, cuando ha espetado que la Fiscalía Anticorrupción, a quien ha tildado de «muy tosca e incisiva», «amenazó» a su cliente con pena de prisión «en una causa secreta en la que no tenía conocimiento de nada». Ante ello, la presidenta de la sala, Teresa Palacios, le ha reprochado sus palabras «despectivas» sobre el Ministerio Fiscal.
Villarejo se pone la toga de abogado para defenderse
El comisario jubilado José Villarejo, la pieza central del 'caso Kitchen', no se sienta en el banquillo de los acusados a pesar de ser el principal imputado y enfrentarse a una petición de cárcel de 19 años por parte de la Fiscalía Anticorrupción. El controvertido exmando policial, como ya ha hecho en otros juicios del dominado 'caso Tándem' (caso Villarejo) tiró este lunes de toga y se acomdó en el estrado reservado a los letrados de la defensa en la sede de la Audiencia Nacional.
Y es que Villarejo es licenciado en Derecho por la Universidad Complutense y, al menos desde 2020, está colegiado en Madrid, lo que le ha permitido participar como letrado en varias de las vistas que le atañen, hasta el punto de interrogar a testigos. En alguna ocasión, incluso, ha sido reprendido por la sala por la dualidad de sus papeles, ya que a veces era su abogado el que preguntaba y otras veces lo hacía él.
Sin embargo, desde al menos diciembre de 2021 viene ejerciendo este rol en unos de los juicio por la macrocausa que lleva su nombre. En aquella fecha, coincidiendo con la primera vista por el encargo de un despacho de abogados, se estrenó enfundado en la toga preguntando a María de los Ángeles Moreno, socia minoritaria de Herrero y Asociados, el mismo que pagó 300.000 euros a Cenyt -empresa del comisario jubilado- por espiar a un bufete de la competencia. Cierto es que una de las primeras decisiones que adoptó Villarejo nada más salir de prisión provisional en 2020 fue personarse en calidad de codefensor con la idea de ejercer su propia defensa junto a su letrado, Antonio José García Cabrera. Y también lo es que ha hecho uso de esa condición para enviar larguísimos escritos al juez instructor de entonces o promover variadas denuncias a título personal contra periodistas, fiscales y funcionarios, aunque de momento sin éxito. Pero desde entonces su participación en los juicios que se han celebrado en la macrocausa, diez ya de las 40 piezas separadas abiertas, ha sido muy activa. Por lo tanto, con el comienzo de la vista oral de la 'operación Kitchen' no es extraño que acabe preguntando también a los acusados en su condición de abogado. Una imagen muy potente para una vista de gran calado político.