Zapatero intentó primero un crédito ICO para Plus Ultra antes del rescate de la SEPI
El hallazgo documental más concreto de esa primera vía -hasta ahora desconocida- es una carta al Banco Santander localizada por la Policía en el ordenador portátil Microsoft Surface de Roberto Roselli Miele, director financiero de Plus Ultra

MADRID, 19/05/2026.- Agentes de la Policía Nacional guardan material incautado en un vehículo de la UCO durante el registro a la oficina del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero este martes en Madrid. El juzgado central de instrucción número 4 de la Audiencia Nacional ha citado el próximo 2 de junio como imputado al expresidente del Gobierno, el leonés José Luis Rodríguez Zapatero por organización criminal, tráfico de influencias y falsedad en la causa que investiga supuestos cobros de comisiones ilegales en el rescate de la compañía aérea Plus Ultra. EFE/ Rodrigo Jiménez
La tesis de la UDEF es que la red presuntamente liderada por José Luis Rodríguez Zapatero no vendía simples informes de consultoría ni consejos abstractos sobre geopolítica. Vendía gestiones ante administraciones, instituciones y entidades financieras. Y, además, cobraba por éxito. "Ellos cobran si se mueven", resumió Rodolfo Reyes, empresario venezolano y máximo accionista 'de facto' de Plus Ultra, cuando la aerolínea intentaba conseguir financiación avalada por el Instituto de Crédito Oficial. Ese fue, según los informes policiales, el primer intento serio de la trama corrupta que supuestamente encabezaba el expresidente para salvar la compañía: buscar dinero en la banca antes de que el portazo de las entidades financieras hiciera a Zapatero y los suyos apostarlo todo al rescate público de 53 millones concedido finalmente por la Sociedad de Participaciones Industriales (SEPI).
El hallazgo documental más concreto de esa primera vía -hasta ahora desconocida- es una carta al Banco Santander localizada por la Policía en el ordenador portátil Microsoft Surface de Roberto Roselli Miele, director financiero de Plus Ultra. El archivo, creado el 25 de mayo de 2020, estaba dirigido a Juan Manuel Cendoya, vicepresidente de la entidad bancaria. En él se solicitaba "su ayuda para la obtención de un crédito ICO" para la aerolínea. La clave estaba en la fórmula utilizada: la petición se hacía "siguiendo instrucciones del Presidente José Luis Rodríguez Zapatero".
No era una conversación informal ni una invocación genérica de terceros. Era un documento dirigido a uno de los principales ejecutivos del Santander que incorporaba expresamente el nombre del expresidente como origen de la gestión. Para la UDEF, esa carta acredita que la red intentó intervenir "al más alto nivel" en la tramitación de financiación bancaria avalada por el Estado antes de acudir al Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas, gestionado por la SEPI.
"Financiación de 15m?" La secuencia venía de unos días antes. El 17 de mayo de 2020, Roselli comunicó a Julio Martínez Martínez, amigo personal de Zapatero y administrador de Análisis Relevante, que la compañía necesitaba dinero para reiniciar la actividad tras el parón de la pandemia. "La empresa desde mediados de marzo ha generado ingresos por concepto de carga y repatriación de pasajeros", explicó. La reestructuración de contratos había permitido cubrir caja a corto plazo, pero la aerolínea necesitaba "una financiación de 15 millones de euros". Esa cantidad, añadió, "se ha solicitado a la banca sin respuesta positiva a la fecha".
Al día siguiente de la carta al Santander, el 26 de mayo, Rodolfo Reyes preguntó a Roselli por el resultado de la gestión: "Como ves el tema Zapatero/Santander?". Roselli respondió: "Pues hoy hablamos". "Parece que movió duro". "Creo que algo puede salir". La réplica de Reyes es una de las frases que mejor resume la lógica económica que la Policía atribuye a la red: "Ellos cobran si se mueven".
Para los investigadores, esa frase no es inocua. Alude, según el informe, a que la red presuntamente liderada por Zapatero obtendría contraprestaciones económicas si realizaba gestiones favorables a Plus Ultra. La idea aparece de nuevo en otros mensajes. El 16 de junio, Reyes preguntó si "la 'boutique' financiera" ya había puesto precio a sus servicios. Roselli contestó: "Todavía no pero ya nos habló de ella jajajajajaja". Y añadió: "Pues si saca algo merece el pago". Reyes respondió: "Te asomó la puntica". "Con gusto".
La expresión "'boutique' financiera" es una de las fórmulas internas que la Policía usa para describir el entramado societario alrededor de Julio Martínez Martínez. Los propios investigados hablaban de esa estructura como el lugar por el que vendría "la mordida". Roselli lo había explicado con crudeza al referirse a Zapatero y a Martínez: "No con él directo. Hablo con un lacayo". Y añadió: "Pues ya le dijo a Julio que montaron su 'finance boutique'. Así que por ahí vendrá la mordida".
La vía bancaria siguió viva durante varias semanas. El 22 de junio, Roselli volvió a informar a Julio Martínez Martínez de que había hablado con "nuestro ejecutivo de Santander" para "activar la solicitud de ICO de 5 millones". Según el mensaje, al día siguiente le confirmarían si se reactivaba la solicitud anterior o si debían presentar una nueva. También relató que habían mantenido una teleconferencia con representantes de banca de empresas de Caixabank en Alcobendas y que ya les habían enviado la información financiera del proyecto.
La estrategia era clara: si entraba un banco, podía arrastrar a otro. "La Caixa vio con buenos ojos si Santander entra, la posibilidad de entrar ellos también", escribió Roselli. La aerolínea buscaba encadenar entidades para abrir una vía de financiación avalada por el Estado. Pero la operación no cuajó. El informe 1907/26 de la Brigada Central de Investigación de Blanqueo de Capitales y Anticorrupción explica que Plus Ultra solicitó a diversas entidades financieras préstamos avalados por el ICO, pero que esas operaciones "no llegaron a formalizarse al haber sido rechazadas".
La conclusión policial es sencilla: la vía ICO se cayó por el rechazo bancario y por la ausencia de respuesta positiva. La red intentó empujarla con Santander y La Caixa, pero acabó desplazando el objetivo al rescate SEPI/FASEE, mucho mayor: 53 millones frente a los 5 o 15 millones que se manejaban en la vía bancaria.
Ese salto se produjo en julio de 2020, tras la creación del fondo de rescate de empresas estratégicas. El 4 de julio, Julio Martínez Sola, entonces vicepresidente de Plus Ultra y después presidente, informó a Reyes de que la solicitud ya estaba en manos del entorno del expresidente: "Lo tiene Grupo Zapatero desde esta mañana. Ya estaban en ello (dicen)". Y añadió: "Yo estoy seguro que algo nos tocará. La cuestión es cuánto y cuando".
La UDEF encaja esa evolución en una misma lógica: primero se intentó la financiación bancaria avalada por el ICO; después, al fracasar esa vía, se abrió el camino del rescate estatal. En ambos casos, según los investigadores, la red ofrecía lo mismo: acceso, presión, contactos y gestiones. No era consultoría neutral, sino intermediación remunerada. "A éxito deben mover sus palancas", resumió Reyes en otra conversación.
El dinero llegó finalmente por la SEPI. Plus Ultra obtuvo 53 millones de euros públicos, primero 19 millones y después otros 34. El contrato de Idella Consulenza Strategica, sociedad de Julio Martínez Martínez, fijaba una comisión del 1% más IVA del importe aprobado, hasta 641.300 euros. La vía ICO había fracasado. La SEPI funcionó. Y la UDEF coloca ambas etapas dentro de la misma tesis: una red que buscó dinero por varias puertas y que, según sus propios mensajes, solo cobraba "si se mueven".