Santiago Abascal mantiene su rechazo a estar presente en los actos institucionales en los que esté el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y tampoco asistirá al desfile militar que presiden los Reyes para conmemorar la Fiesta Nacional. "El 12 de octubre no estaré en ninguna tribuna con un Gobierno mafioso que ha traicionado a España y que ha dejado parte de nuestro territorio nacional invadido", afirmó el líder de Vox en sus redes sociales este viernes, al tiempo que anunciaba que donde iba a estar va a ser en Ceuta, "con los españoles que defienden la frontera que Sánchez ha abandonado". El pasado año Abascal ya protagonizó el mismo plantón durante el desfile y la recepción en el Palacio de Oriente, a pesar de que siguió el solemne acto desde el público. "No vamos a blanquear actos institucionales en los que esté Sánchez", sostienen desde Bambú, donde siguen firmes en su estrategia de no compartir espacio con el jefe del Ejecutivo, salvo en el Parlamento. "Cuanto más lejos se está de la mafia, más cerca se está de los españoles", defendió en un mensaje difundido en sus redes sociales el año pasado en el momento en el que se conoció esta decisión.
El presidente del partido de derecha radical ha preferido trasladarse a Ceuta ese mismo día, y seguir poniendo el foco en la ciudad autónoma, tras la entrada masiva de más de 70.000 inmigrantes los pasados 30 y 31 de julio. Una visita en la que puede que cuente con la presencia del líder parlamentario de su grupo europeo, Patriots, ya que al día siguiente protagonizará un desayuno informativo junto a él en Madrid. Su presencia en la ciudad autónoma se enmarcaría en la estrategia de internacionalizar la crisis, con la que Vox ha tratado de dar cuenta en Bruselas de la inacción del Gobierno a la hora de enfrentar la situación.
La crisis derivada de este episodio aún mantiene en vilo a los ceutíes más de dos meses después, y Abascal tirará de simbolismo para celebrar el día de la Hispanidad desde el enclave español en el continente africano. El Rey no estará presente el 12, pero sí el 13, en una histórica visita que llevará a cabo tras la crisis ceutí y tras las tensiones diplomáticas surgidas con Marruecos por sus constantes reivindicaciones sobre Ceuta y Melilla.