Los reyes cierran en Melilla dos días «históricos» y "muy simbólicos»
Miles de personas, esta vez en la ciudad autónoma de Melilla, abarrotaron las calles entre vítores

Los reyes volvieron a tener que estrechar las manos, esta vez de los melillenses.
Los reyes han finalizado la ruta de las ciudades autónomas. Dos días «históricos» y con una «simbología especial», que marcan un antes y un después en la historia de España. Se trata de una visita que es la primera de su reinado y que se produce diecinueve años después de la que hicieron Juan Carlos I y Sofía en 2007.
Felipe VI y Letizia llegaron, esta vez en Melilla, al Palacio de la Asamblea sobre las 12 del mediodía, donde fueron recibidos por miles de personas que aguardaban desde primera hora frente al edificio.
Durante casi una hora estuvieron estrechando manos y haciéndose selfies con los que estaban en primera fila mientras gritaban sus nombres, «Felipe es España» o entonaban cánticos como «de Ceuta y Melilla no nos moverán, porque nosotros somos españoles, no nos moverán».
Luego, se dirigieron a la entrada del Palacio donde les esperaba el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, junto a los miembros del Gobierno municipal, y la cúpula militar y policial de la ciudad además de la delegada del Gobierno, Sabrina Moh Abdelkader, que fue abucheada a su llegada por la multitud con gritos de «fuera, fuera», mientras que a Imbroda le aplaudían.
Tras asomarse al balcón del edificio, los reyes mantuvieron una reunión de trabajo con el presidente melillense, la ministra de Igualdad, Elma Saiz, que acompañó a los reyes en esta segunda etapa, y las autoridades militares y policiales.
Una vez en el Salón Dorado del palacio el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, agradeció a los reyes su viaje a la ciudad autónoma, tras una primera etapa en Ceuta, al subrayar que con su visita «comienza una nueva Melilla» y recalcando que necesitan sobre todo su presencia porque les da «confianza, certidumbre y esperanza en el futuro». Con estas palabras, Imbroda recibió a los monarcas en el palacio de la Asamblea, donde les entregó la llave de la ciudad y el bastón de mano.
«Hoy es un gran día para todos los melillenses, largamente esperado, pero al fin cumplido», dijo Imbroda para añadir que la ciudad autónoma tiene «todos los argumentos, razones y derechos históricos, políticos y jurídicos para proclamar que Melilla no es de España, es España».
En Melilla, añadió, comienza España y comienza Europa» y quiso reconocer la actitud de Felipe VI en la crisis de Ceuta, aún no resuelta, posicionándose «desde el primer minuto» en su apoyo y en el de Melilla.
Tras ello, los reyes mantuvieron su compromiso con Melilla «y su futuro» en el mensaje que escribieron en el Libro de Oro de la ciudad, que firmaron en el Palacio de la Asamblea, donde terminaron la primera parada de su histórica visita, tras una primera etapa de Ceuta.
En la jornada vespertina visitaron el colegio de infantil y primaria Pintor Eduardo Morillas, con alumnado de todas las culturas que viven en Melilla (cristiana, musulmana, judía e hindú), y que destaca por la convivencia y el mestizaje en sus aulas. Se hicieron fotos de nuevo con la ciudadanía. Después, entraron en el colegio y visitaron un aula, con niños de cinco años, donde los pequeños estaban haciendo manualidades y algunos dibujaban ya ilustraciones para celebrar la fiesta de Halloween. Felipe VI y Letizia estuvieron también en una clase de primaria y en otra para alumnos con trastorno del espectro autista (TEA). El colegio, bilingüe y que tiene 900 alumnos, ha ganado dos veces el concurso 'Qué es un rey para ti'.
Para finalizar el día, los reyes fueron al Hotel Puerto de Melilla, donde comenzó el último acto y donde Felipe VI aprovechó para asegurar, otra vez, que Ceuta y Melilla son españolas y también quiso aprovechar para buscar estrechar lazos con Marruecos comentando que deben tener buena vecindad.