El vertido podría haber sido removido por las mareas o bien proceder de los tanques de petróleo
Alarma ante la nueva aparición de chapapote en la Costa de la Muerte
La Costa de la Muerte volvió a aparecer ayer cubierta de chapapote, cuya procedencia no parece aún clara y podría ser el vertido que el mar mueve de
Las playas de Carnota, Coido, Muxía, Nemiña, Camariñas y Touriñán aparecieron manchadas de chapapote y las alarmas por su presencia comenzaron a saltar a primeras horas de la mañana. Los propios pescadores, conocedores de los movimientos marinos, confían en que el fuel sea el mismo que el propio mar ha retirado de las rocas y llevado hasta la arena. Los marineros están convencidos que este chapapote es el mismo que teñía de negro acantilados y calas, que ha sido arrastrado por las mareas vivas y el temporal que azota con fuerza Galicia durante esta semana. Los profesionales de la mar basan su certidumbre en el olor y textura del chapapote, similar al recogido en la zona en días pasados. La incógnita será cerrada cuando los expertos analicen los datos recogidos por los tripulantes del submarino Nautile, que ayer realizó una nueva inmersión en la zona del hundimiento del petrolero para taponar la veintena de grietas por las que deja escapar unas 120 toneladas de fuel diarias. Seguimiento de las manchas Fuentes de la Comisión de Seguimiento informaron que los equipos de vigilancia detectaron ayer tres «irisaciones» de ancho variable en la zona del hundimiento del «Prestige», dos placas emulsionadas de unos 6 metros cuadrados a 120 millas (216 kilómetros) al nordeste de Gijón y a 135 millas (243 kilómetros) de la costa de Francia, mientras que no fueron avistados vertidos en las costas entre Estaca de Bares y la frontera con Francia. Asimismo, una patrullera de la Armada acompañó a un petrolero «sospechoso» hasta fuera de aguas territoriales españolas, cuando navegaba frente a las costas de Galicia. Mientras que unos 8.000 personas entre voluntarios, militares y trabajadores contratados aprovecharon la jornada para limpiar las costas de Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco, la Plaza de Abastos de Santiago de Compostela fue escenario de una nueva concentración por el vertido bajo el lema «De Galicia. Sí, gracias». Convocados por la plataforma «Nunca máis», un centenar de personas asistieron a un acto para concienciar a los consumidores de las garantías que tienen los productos marinos gallegos que llegan a los mercados. El acto concluyó un una actuación de un grupo folclórico. Asimismo, partió desde Caión (La Coruña) una carrera ciclista de relevos en dirección a Madrid. Los participantes pretenden llegar este lunes ante el Congreso de los Diputados, donde darán lectura a un comunicado 32 playas asturianas afectadas El Gobierno asturiano estima que la marea negra del Prestige ha supuesto hasta el pasado día 31 de diciembre un gasto directo con 2,5 millones de euros, según una estimación provisional ofrecida por la consejera de Administraciones Públicas del Principado de Asturias, Angelina Álvarez, quien dijo que esa cantidad no incluye el dinero gastado por los ayuntamientos costeros, ni el convenio suscrito con la Agencia Regional de Consumo para las inspecciones de lonjas y mercados y el análisis del pescado a la venta. Angelina Álvarez reiteró que el Gobierno asturiano sea integrado en la Comisión de Seguimiento de esta crisis medioambiental constituida en La Coruña por el Gobierno de Galicia y el central, ya que según explicó, «no tenemos constancia alguna de que la anunciada hace diez días por el vicepresidente primero del Gobierno, Mariano Rajoy, que tendría su sede en el puerto de Santander, haya sido puesta en marcha».