La Comisión Europea asume por primera vez que el chapapote constituye una catástrofe «transnacional»
Bruselas ayudará por fin a España para bombear el fuel del «Prestige»
Han tenido que transcurrir más de tres meses desde el naufragio del «Prestige» para que Galicia comience a recibir de Bruselas algo más que buen
Este presupuesto procedería, según fuentes comunitarias, de una reprogramación de los fondos estructurales asignados a los programas Interreg, es decir, de las ayudas que sirven para financiar acciones que afectan a dos o más Estados miembros. A estas alturas, la Comisión parece haber constatado que la del Prestige se trata de una catástrofe «transnacional» -en tanto que afecta a España, Francia y Portugal en mayor o menor medida-, hecho que permite que la concesión de ayudas extraordinario tengan mejor cabida en el presupuesto comunitario. La ayuda europea tan sólo permitirá cubrir en torno al 10% del coste total que supondría el bombeo del fuel, operación valorada en unos 230 millones de euros. No obstante, Bruselas señala que los programas Interreg «podrían revisarse en función de las necesidades», lo que permitiría disponer de mayor financiación para estos trabajos siempre que existiese un acuerdo de los Estados miembros afectados por la reprogramación. Esta es una de las respuestas que dará la Comisión Europea a la catástrofe del Prestige en una comunicación que tiene previsto aprobar hoy. Según explicó ayer la comisaria de Medio Ambiente, Margot Wallström, con esta iniciativa se pretende mejorar la sensibilización pública y la seguridad en relación a los riesgos, tanto los naturales como los producidos por la acción humana. De hecho, la comunicación propondrá en uno de sus puntos identificar geográficamente los riesgos medioambientales y dotará a Bruselas de la capacidad de instar a un Estado sobre las medidas preventivas que tiene que adoptar ante la eventualidad de una catástrofe como la del Prestige. «En nuestra mente debe estar claro que prevenir es mejor que curar», recalcó ayer Wallström en una reunión matenida con los responsable de Medio Ambiente de los Quince. Pero la comunicación también alude a la posibilidad de modificar el reglamento el Fondo Europeo de Solidaridad al objeto de que pueda financiar en mayor medida desastres como el ocurrido en Galicia. Este instrumento financiero, que cuenta con una dotación anual de 1.000 millones de euros, fue creado a raíz de las inundaciones que el pasado verano afectaron a Europa central. Cuando fue aprobado también se acordó que este fondo se activaría únicamente para responder a catástrofes naturales que causen daños superiores a los 3.000 millones de euros o al 0,6% del PIB de un país, aunque Bruselas dejará en manos de los Estados miembros la posibilidad de reformar algunos artículos del reglamento para que el Fondo de Solidaridad sea más generoso con catástrofes como la del Prestige. La Comisión achacó además toda la culpa de la catástrofe al armador y exculpó de refilón al Gobierno español.