El Consejo de Seguridad se une para impulsar la ayuda humanitaria
El Consejo de Seguridad se mostró ayer unido al aprobar la propuesta sobre ayuda humanitaria en Irak formulada por el Secretario General de la ONU, Kofi Annan, si bien hubo algunas discrepancias sobre detalles de su puesta en marcha. Así lo anunció el presidente de turno del Consejo, el embajador guineano Mamady Traoré, quien calificó la propuesta de Annan como una «buena base de trabajo» para elaborar una resolución que contenga el plan de ayuda y emergencia del pueblo iraquí. El embajador explicó que, con el objeto de avanzar en los trabajos, mañana, sábado, se celebrará una reunión técnica de expertos del Comité 611, que revisa y controla las sanciones contra Irak y que actualmente está presidido por Alemania. «Los miembros son conscientes de la necesidad de tomar rápidamente medidas para atender la situación más urgente y evitar una catástrofe humanitaria», manifestó el embajador guineano en una declaración presidencial. La propuesta de Annan consiste, básicamente, en adaptar a las nuevas circunstancias bélicas el programa «Petróleo por Alimentos», que se puso en marcha hace seis años y que fue suspendido días antes de los primeros ataques, coincidiendo con la evacuación del personal de la ONU. A través de este programa, administrado por la ONU, Irak podía comprar artículos de primera necesidad con los ingresos obtenidos con la venta de petróleo, y paliar así las carencias provocadas por doce años de sanciones. Pese a la unidad del Consejo ante la propuesta de Annan, los países miembros mantienen algunas diferencias sobre detalles concretos de esta iniciativa, como por ejemplo, cómo se debe controlar las exportaciones de petróleo iraquí y qué hacer con los contratos pendientes, que vencen el próximo 3 de junio. El embajador de EEUU ante la ONU, John Negroponte, que aportó algunas ideas de su país al Consejo, comentó que «en caso de ausencia de un gobierno en Irak, la autoridad del programa ''Petróleo por Alimentos'' debería ser devuelta al secretario general, al menos por un período de tiempo». Asimismo, indicó que «tenemos que asegurarnos de que todos los recursos naturales beneficien enteramente a la población iraquí». El embajador británico ante la ONU, Jeremy Greenstock, coincidió en señalar que una parte de la discusión sobre el programa humanitario trata del papel que debe jugar el secretario general.