Schröeder revela un plan post Sadam
Dos semanas después del comienzo de la guerra en Irak y cuando las tropas aliadas han llegado a la periferia de Bagdad, Gerhard Schröder acudió el Bundestag para dar a conocer un plan de cuatro puntos para un Irak sin Sadam Husein, que su Gobierno pretende imponer ante los organismos internacionales cuando haya terminado el conflicto militar. Schröder, que volvió a condenar la invasión militar como una «decisión errónea», anunció también un sorprendente cambio de posición con respecto al futuro político de Sadam Husein y pidió, por primera vez, la caída de la dictadura, en un intento para limar las diferencias que separan a su país del resto de Europa. El plan de cuatro puntos dado a conocer por el canciller germano destaca que la integridad territorial de Irak debe permanecer intacta después de la guerra y que la soberanía e independencia política deben ser restablecidas. El pueblo iraquí, según Schröder, debe determinar su propio futuro político y respetar el derecho de las minorías que viven en el país. El tercer punto del plan pone énfasis en los recursos naturales y los yacimientos de petróleo del país que «deben permanecer bajo control de los iraquíes y deben utilizarse para su beneficio y la reconstrucción, y para nada más».