El reportero gráfico de Tele 5 murió en el hospital mientras su colega de Reuters, Taras Portsyuk, falleció cuando era evacuado
Un tanque norteamericano dispara contra la prensa y mata al cámara José Couso

Los periodistas destinados en Bagdad se concentraron ayer para recordar a sus compañeros muertos
El accidente no sucedió, sin embargo, en el campo de batalla, ni en la línea del frente o en uno de esos episodios, tan frecuentes, de fuego amigo. Fue poco después del mediodía, en la terraza del piso 15ø del Hotel Palestina, el cuartel general de los periodistas extranjeros. Como reconoció más tarde el Pentágono, uno de los artilleros confundió una cámara apostada en el balcón, sobre un trípode, con la posición de un francotirador. Nadie debió de advertirles que el hotel se halla lleno a rebosar de informadores extranjeros. La habitación 1503, en la antepenúltima planta del hotel, era el despacho de la agencia de noticias Reuters, un habitual lugar de encuentro para las numerosas televisiones presentes en Bagdad. En el piso de arriba reside una abultada colonia de informadores italianos; en el de abajo y los laterales, varios equipos de televisión, entre ellos los dos de Antena 3, así como otros corresponsales. A las 12.05 del mediodía, cuando ya había remitido la demoledora batalla de la mañana, un sobrecogedor impacto hizo temblar la estructura del hotel. La explosión encerró en el vestíbulo a las decenas de periodistas que departían en el patio. El origen del ataque fue identificado de inmediato por las cámaras que pueblan la azotea de un edificio auxiliar del hotel, con una altura aproximada de dos pisos. Todas ellas se dirigieron hacia la esquina este del mismo, que da a la calle Saadun y, de refilón, al puente Al Jumhuriya. Hace días que las televisiones habilitaron en el Palestina dos plataformas: una para las cámaras; otra, en el jardín, para los directos. Una de las cámaras emplazadas en el primer set, de un canal francés, pudo grabar la trayectoria del disparo que costó la vida a los dos cámaras, aunque ni siquiera las imágenes pudieron atajar las especulaciones: unos sostenían que habían sido los iraquíes, otros, que un francotirador armado de un RPG o lanzagranadas; sólo algunos, que la autoría correspondía a los aliados. Inmediatamente después del impacto, que dejó la fachada este del hotel lamida por la metralla, los heridos fueron sacados del hotel y trasladados en sus propios automóviles al hospital San Rafael de Karrada. El cámara de Reuters murió en el trayecto; José Couso fue estabilizado y transferido al vecino hospital de An Nifsi para ser operado de la pierna derecha. Jon Sistiaga, redactor del equipo de Telecinco, le había practicado previamente un torniquete en la misma. Después de una operación de casi tres horas en la que se le amputó ese miembro, José Couso no pudo recuperarse de la anestesia. A su entrada en el hospital