Los vascos, regidos por una «voluntad ajena»
El PNV cargó ayer con dureza contra el Gobierno español y la justicia por el fallo del Tribunal Supremo de ilegalizar Batasuna. El presidente del PNV, Xabier Arzalluz, dio lectura al documento de análisis del proceso contra la izquierda aberzale titulado De la ofensiva electoral a la guerra político-judicial, que descalifica la ley de Partidos Políticos y la ilegalización de Batasuna por ser «una aberración», un «atropello jurídico» y una «prostitución» de la Constitución. El PNV denunció que en un país como el vasco, en el que, según José María Aznar, «no existe» problema político sino «puro bandidaje» que ha de ser solucionado por la acción de la Guardia Civil, una opción política como Batasuna, que es aceptada por cerca del 15% del electorado, «es declarada fuera de ley, prohibida su actuación e incautados sus bienes». Para los nacionalistas, la medida está presidida por una «motivación política» y supone un «atropello jurídico» en el que han tomado parte «todas» las altas instituciones del Estado a través de una estrategia «diseñada, dirigida y tutelada» por Aznar. Tras recordar que, excepto en Cataluña y Euskadi, el resto del Estado vive una «mayoría absolutísima» de PP y PSOE, el líder nacionalista señaló que la consecuencia «grave» que causa esta disparidad de mayorías «es la de que la voluntad mayoritaria de los vascos se halla condicionada y dominada por una mayoría exterior, tanto política como sindical». «Los vascos, que somos un pueblo por obra de la naturaleza corroborada por nuestra voluntad colectiva, nos hallamos regidos por una voluntad ajena» clamó Arzalluz.