PARTE DE GUERRA
La conquista. Un Ejército desmantelado. Cuando se inició la ofensiva, Irak contaba con unos 430.000 soldados. Después de veintiséis días de guerra, EE.UU. cree que el Ejército iraquí está desmantelado y carece de organización. Según el Mando Central estadounidense, los focos de resistencia se basan ahora en ataques desorganizados. El botín. Pozos bajo el dominio aliado. Los campos de crudo, uno de los principales objetivos de las fuerzas de la coalición, están ya bajo el control aliado. Los incendios que asolaban los pozos del área de Rumaila ya se han extinguido y ayer sólo seguía ardiendo un yacimiento situado en el norte, cerca de Kirkuk. Las bajas. Más de un centenar de muertos. Al menos 147 soldados de la coalición murieron en la campaña de Irak. Además, más de 400 resultaron heridos. Las bajas iraquíes ascienden a unos 2.600 soldados, mientras que también han perdido la vida al menos 1246 civiles. Entre las bajas mortales estadounidenses se cuentan 105 soldados muertos en combate y el resto murieron en incidentes no relacionados directamente con la guerra. Asimismo, 56 de los heridos sufrieron lesiones fuera del campo de batalla. El Reino Unido, principal aliado de la Administración Bush en la invasión de Irak, ha registrado al menos 30 muertos, y no hay cifras oficiales sobre los soldados británicos heridos. Irak no ha ofrecido datos sobre el número de víctimas. Moscú quiere reparto. Rusia reclamó ayer su participación en la reconstrucción de Irak y el respeto a los negocios petroleros que tenía en ese país antes de la guerra, a cambio de un posible perdón de la deuda contraída por Bagdad con Moscú. Tras rechazar la guerra durante meses, el Kremlin aspira a una parte del pastel de la recuperación iraquí y parece considerar más suculentos los pozos de crudo sellados durante más de una década de sanciones internacionales que los 8.000 millones de dólares que le debe Irak.