Aznar asegura que la oposición llega al 25-M «en pelotas» y anima al PP a acudir con la cabeza alta
«Éstas no son unas elecciones administrativas ni de ensayo, son unas elecciones políticas», dijo el presidente del PP, José María Aznar, ante la junta directiva nacional de su partido -máximo órgano entre congresos-, donde animó a sus compañeros a asumir los comicios autonómicos y municipales del próximo mes de mayo con la cabeza alta y sin avergonzarse de haber apoyado la guerra contra Irak. En su intervención, que es el punto de partida de la precampaña de los populares, Aznar echó mano de la gestión y los proyectos de futuro del Gobierno como capital político del PP ante los electores, mientras dijo que la oposición acude a las urnas «en pelotas». El jefe del Ejecutivo dio por concluido el conflicto de Irak y presentó un balance positivo de los últimos meses con el que intentó animar a su partido a disputar los votos en las urnas. «Nosotros podríamos cantar victoria, sacar pecho y envanecernos», afirmó, al tiempo que anunciaba que el PP no hará tal cosa sino que se limitará a decir que «hemos hecho lo que teníamos que hacer y hemos estado en nuestro sitio». Aunque tiene claro que la posición del Gobierno popular ha sido «la mejor para los intereses de España y de los españoles», es consciente de que el estado de ánimo en las filas de su partido no es el mejor y por eso les invitó a «ir con la cabeza muy alta» y «mirar cara a cara a los ciudadanos». Intentó inyectar optimismo a los dirigentes populares y les aseguró que «no tenemos nada que ocultar ni de qué avergonzarnos ni por qué pedir perdón» y les advirtió: «No quiero ver ninguna cara triste ni acomplejada, quiero ver coraje, ambición y convicción». En su opinión, el PP tiene muchos motivos de orgullo porque ha logrado superar las dificultades con una cohesión y fortaleza que, en su opinión, ha servido para que la oposición fracasara en su intento de «dividir, intimidar y meter debajo de la mesa» al partido del Gobierno. Añadió, además, que el PSOE e Izquierda Unida sólo actuaron movidos por «la ambición de poder». «Llamazero» El presidente del PP estrenó un nuevo término para los partidos de la oposición, que definió como la «coalición Llamazares-Zapatero» y que identificó con el comunismo. Incluso en alguna ocasión, erró el término y llegó a denominar «Llamacero» al líder de esta asociación política de su creación. Situó a IU y al PSOE en una estrategia de radicalización con el único objetivo de «quitar de en medio al PP».