Un militar declara que en cada escala del avión había que colocar «latas para recoger el aceite que perdía»
Las familias de los militares fallecidos exigen explicaciones al Gobierno
Los familiares de los 62 militares fallecidos en Turquía en el accidente aéreo unieron ayer al dolor por la muerte de sus seres queridos

Trillo contempla la portada de una biografía del Rey que pertenecía a uno de los fallecidos
Ese mismo militar, denunció la desidia y las condiciones en que trabajan las tripulaciones de estos aviones, la mayoría procedentes de la antigua Fuerza Aérea soviética. En ese sentido, recalcó que todos trabajan «a destajo», incumpliendo la normativa que marca el límite de horas de vuelo, dijo que los pilotos se turnan, de forma que mientras unos duermen dentro de los aviones, los demás trabajan. «Algunos de ellos -comentó- lo hacen en chanclas». Fuentes militares aseguraron que la mujer de uno de los fallecidos habló por teléfono con su esposo antes de salir y que éste le dijo: «no puedes ni imaginar el mal estado en que está el avión en el que vamos». Testimonios como éste hacen pensar que el accidente no fue «cuestión de unos metros», como dijo el ministro Federico Trillo, «sino de unos millones», dijo un militar. Al dolor por estas muertes, las familias añadieron un sentimiento de angustia por la falta de apoyo de Defensa. Sobre todo se quejaban de su silencio, que les mantuvo desinformados durante buena parte del día. Petición de un informe Juana Ferrer hermana del cabo albaceteño José Israel Ferrer Navarro, se quejó de que las familias están «destrozadas e indignadas». Primero porque el lunes tuvieron que enterarse a través de los medios de comunicación de lo sucedido en Turquía y después por la falta de datos acerca de la marcha de las tareas de identificación y repatriación. «Imagínate cómo ha sentado en la familia. Estamos indignados porque todo el mundo se ha volcado y de esta gente (el Ministerio de Defensa) no se ha volcado nadie ni nos han avisado. Es como si no existiéramos», comentó dolida. Su hermano José Israel era cabo del Ejército de Tierra y había ido voluntario a Afganistán porque quería colaborar en misiones de paz. Su familia ha anunciado que exigirá explicaciones a Defensa sobre lo ocurrido, así como un informe sobre las condiciones de seguridad del aparato en el que viajaban los fallecidos.