El PP amenaza con querellas si los socialista mantienen sus insidias
El PP no perderá un segundo en buscar amparo judicial si los socialistas hacen «alguna insinuación directa, con nombres y apellidos», que implique al partido en la supuesta trama inmobiliaria que habría corrompido a dos diputados del PSOE para impedir un gobierno de la izquierda en Madrid. Javier Arenas, secretario general de los populares, fue el responsable del aviso, que lanzó en una rueda de prensa ofrecida ayer en Sevilla. El dirigente del PP no quiso criticar de manera directa a la cadena de radio que imputa a la fuga de los dos diputados socialistas madrileños a dos empresarios del ramo de la construcción que podrían mantener alguna vinculación o cercanía con la formación popular. Arenas dijo que respeta las tareas de los medios de comunicación y su labor de investigación. «Pero cualquier traslado por parte del PSOE de este problema al PP tendrá querella, porque ellos saben perfectamente que ese es su problema». No hay vinculación Desde Madrid, la coordinadora regional de Acción Territorial del PP, Carmen Gador Ongil, negó toda vinculación de su formación con el grupo empresarial liderado por los dos constructores sospechosos y pidió al PSOE que «en caso de querer continuar con estas calumnias, comience por dar nombres y apellidos», porque el deseo de su formación es iniciar cuanto antes las correspondientes acciones legales «para frenar estas insinuaciones que son totalmente falsas y calumniosas». El secretario general del PP insistió en que la deserción de dos parlamentarios madrileños es un problema interno del PSOE, por lo que aseguró que «sería bueno que se conocieran las conversaciones que estas personas (Tamayo y Sáez) han tenido con Zapatero, ya que han sido, al parecer, claves para la elección de Rodríguez Zapatero como secretario general del PSOE». Por ello, pidió a la dirección socialista que use «lavadoras» para sus trapos sucios, y no «ventiladores» para trasladar «su» responsabilidad al PP. Arenas reiteró que los socialistas tienen «un problema muy grave, han protagonizado un grave espectáculo en Madrid», y aventuró que «muchos españoles pensarán que si son capaces de protagonizar estos espectáculos estando en la oposición, qué no harían estando en el Gobierno».