| Informe | Los ahorradores acaparan los billetes grandes |
El dinero negro renace en euros
Casi una tercera parte del dinero en circulación en España, o mejor sería decir aparcado de la circulación, son billetes de 500 euros por un importe que suma el equivalente a dos billones de las antiguas pesetas. Ni estos billetes ni los de 200 o 100 euros se utilizan habitualmente en las transacciones comerciales del día a día o en la retirada de fondos de las entidades bancarias o de sus cajeros automáticos. Esto hace pensar a los responsables del Banco de España que el grueso del dinero negro escondido en los hogares y en las cajas fuertes ha regresado al mismo lugar, sólo que de forma más cómoda: un «kilo» en billetes era casi exactamente antes un millón de pesetas, en tanto que ahora «pesa» más de 80. Las facilidades para ocultar dinero negro con billetes de valor elevado son ahora, como mínimo, ocho veces más sencillas, al menos por el volumen de los fajos a encubrir . En las oficinas del Banco de España se ironiza sobre el tema señalando que el «euro negro» ha vuelto debajo de la teja, dentro del colchón o al escondrijo de la cuadra, del que muy dificultosamente lo levantará Hacienda dentro de décadas, como ha sucedido ahora con las viejas pesetas. Naturalmente, otros seguirán bien guardados y de forma más higiénica en las cajas fuertes de las familias más potentadas. El Banco de España ha aumentado la emisión de billetes de 500 euros desde enero del 2002 pasando de doce millones cada mes a más de treinta millones el pasado abril, con tendencia todavía al alza, mientras que aparecen estancados en 19 millones los de 200 y 100 euros y bajan los de valor inferior. Según el Banco de España, inicialmente el sector del comercio presionó para que se distribuyeran grandes cantidades de billetes pequeños, tanto de diez como de cinco euros ante el temor de una primera escasez de cambio en los primeros días del 2002. Estos temores resultaron, sin embargo, infundados, «y desde el mes de febrero los pequeños billetes que no eran necesarios para el funcionamiento normal del sistema comenzaron a regresar al Banco de España. De hecho, según datos oficiales, ya de enero a octubre del 2002 el importe de los billetes de cinco euros en circulación ha disminuído un 65% y el de los de diez euros un 53%. La calidad del papel de los billetes de cinco euros no es, además, tan buena como los de 500 para guardar en casa.