La crisis de Madrid centrará un enfrentamiento en el que el presidente tiene el viento a favor

Aznar afrontará su último gran debate con un balance de ocho años de gobierno

El debate sobre el estado de la nación de comienza este lunes presenta ciertas singularidades que le otorgan una relevancia especial. Es el último de

José María Aznar ordena unos documentos durante el pleno celebrado la semana pasada en el Congreso

Publicado por
Ramón Gorriarán - madrid
León

Creado:

Actualizado:

El presidente del Gobierno no se va a limitar a hacer un balance del año, sino que levantará acta de su legado político tras siete años en La Moncloa mientras que José Luis Rodríguez Zapatero tratará de recuperar adhesiones perdidas con ofertas de regeneración democrática. Y en medio, el monumental embrollo de la Comunidad de Madrid. Que va a ser a cara de perro y el más tenso desde 1995 está fuera de dudas. El debate estará condicionado por lo sucedido en otro Parlamento, la Asamblea de Madrid, que Aznar utilizará para poner en cuestión el liderazgo de su rival. Hace dos meses, cuando los cañones aún humeaban en Irak, el Prestige seguía en la memoria y las perspectivas electorales de los populares eran pesimistas, nadie se hubiera atrevido a pronosticar que el presidente del Gobierno estaría ahora en la cresta de la ola y el líder socialista, en el barrizal de la crisis interna. La guerra y la catástrofe ecológica cada vez preocupan menos a los ciudadanos y los comicios demostraron que el PP cuenta con un suelo de votantes a prueba de bombas, y nunca mejor dicho. Con este telón de fondo, Aznar no dejará pasar la oportunidad para hacer un balance triunfal del último año. Ejercerá también el papel de notario que levantará acta de la herencia política que deja con un proyecto «de centro reformista» que puso en marcha desde que empezó a gobernar en 1996 y que ha permitido, según sus palabras, colocar a España entre los países de «primera división». En el terreno de la política doméstica, la situación en la Asamblea de Madrid será el ariete con el que buscará la demolición política del secretario general del PSOE. El presidente del Gobierno considera que esta crisis pone de manifiesto la debilidad del liderazgo de Rodríguez Zapatero, la incapacidad de su equipo y la carencia de proyecto político, amén de los devaneos de los socialistas con la corrupción. Otro elemento que no podrá faltar en el discurso es la satisfacción del jefe del Ejecutivo por la aprobación de la Ley Orgánica de Partidos Políticos y la consiguiente ilegalización de Batasuna, un hecho que, según su visión, ha permitido expulsar a ETA de las instituciones y de la vida política. Sin salir del País Vasco, y además de los logros específicos en la lucha contra el terrorismo, Aznar se dirigirá a los nacionalistas para que entierren toda esperanza de sacar adelante el plan Ibarretxe, una advertencia que acompañará de una invitación a los socialistas para que colaboren en la tarea.

Cargando contenidos...