| Reportaje | Siniestralidad |
Vivir para trabajar
Un obrero de la construcción realizando su trabajo a varios metros de altura
A lo largo del 2002 un total de 11 trabajadores perdieron la vida mientras desempeñaban su labor. Esta cifra supone diez fallecidos menos que en el ejercicio anterior. También descendieron los muertos «in itinere», que pasaron de seis en el 2001 a dos en el 2002. Sin embargo, los accidentes graves y los leves se incrementaron en la provincia de León durante el último año. Según los datos facilitados por los sindicatos, el número de siniestros graves de trabajo pasaron de 57 en el 2001 a 69 en el 2002; mientras que los contabilizados como accidentes leves ascendieron el año pasado a 5.328, frente a los 5.273 del ejercicio anterior. Estos datos oscurecen aún más el panorama laboral de la provincia, porque en los seis primeros meses de año ya se han producido cinco accidentes mortales, 62 graves, y 5032 leves. La precariedad de los contratos y la temporalidad son las principales causas de la siniestralidad laboral. Especialmente en el sector servicios, en el que se han producido, en lo que va de año, 1377 accidentes. La construcción En este sentido las agrupaciones sindicales apuntaron, recientemente, que nueve de cada diez accidentes laborales que tienen lugar en la construcción pertenecen a las subcontratas, así como que la agrupación recibe mensualmente del orden de 15 a 20 denuncias por impagos. En estas condiciones se tienen que desenvolver los trabajadores leoneses, que muchas veces se ven abocados a demandar su situación. Sin embargo estas denuncias acaban siendo presentadas ante el juzgado de lo social y tienen como resultado que el demandante perciba su salario con una demora de cuatro o cinco meses. Ante esta situación, que resulta desoladora, es preciso exigir responsabilidades y seguir con las inspecciones para evitar, en la medida de lo posible, que se den estas condiciones de trabajo. Por eso UGT y CC. OO. exigen a la Junta, concretamente a la Administración Regional, que abra el diálogo social para concienciar a la población. Así se pretende ver el grado de cumplimiento, por parte de las empresas, de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. Para acabar con esta lacra de la sociedad es preciso controlar a aquellos empresarios, que sólo tienen un operario, que intentan eludir la normativa sometiéndole a una condiciones propias de la esclavitud. Por otro lado, los salarios que perciben los leoneses se encuentran por debajo de la media nacional, debido, principalmente, a las ínfimas condiciones de trabajo de la provincia y a las veinte denuncias, que cada mes, llegan a las oficinas de CC.OO.