La prometida del Príncipe expresa su deseo de afrontar «lo mejor posible» sus futuras obligaciones
Letizia Ortiz se siente abrumada por toda la expectación que ha suscitado
La futura princesa no descarta que alguno de sus hijos sea bautizado con el nombre de Pelayo
El príncipe de Asturias charla con su prometida, Letizia Ortiz, durante la pedida de mano
La prometida del príncipe Felipe, Letizia Ortiz Rocasolano, se reconoce «abrumada» por la atención que concitan desde el pasado sábado sus declaraciones, gestos y movimientos. Así lo ha expresado en una entrevista telefónica concedida a la periodista asturiana Leticia Álvarez y publicada ayer por los diarios del grupo Vocento . Expresa Letizia Ortiz tanto su deseo de regresar a Asturias cuanto antes, como su afán de afrontar «lo mejor posible» susobligaciones. No descarta además que alguno de los hijos del futuro matrimonio sea bautizado con el nombre de Pelayo. «Me abruma saber que se fijan en todo lo que hago, en lo que digo y en cómo lo digo» decía Letizia Ortiz menos de veinticuatro horas después del acto de petición de mano y su primera comparecencia en el palacio de El Pardo. La futura princesa de Asturias, según destacaba la entrevistadora, habló «con serenidad» desde el pabellón de invitados del Palacio de la Zarzuela, su residencia temporal «gracias a la hospitalidad de los Reyes» y admitiendo agradecida que todo «es más fácil de esta manera». Manifestó Letizia Ortiz su deseo de aprender y de «hacerlo lo mejor posible» ante sus nuevas obligaciones como princesa y futura reina de España. Aseguró que la petición de mano constituyó «un día emocionante para toda la familia» del que guarda un recuerdo «inolvidable». Explicó además que el encuentro de sus padres con sus Majestades los Reyes se produjo en un ambiente distendido, aunque se disculpó por no poder ofrecer más detalles sobre el transcurso de este encuentro. «Aunque me gustaría poder hablar con todo el mundo -precisó-, no puedo entrar en detalles». La prometida del Príncipe reiteró su deseo de visitar «pronto» su Asturias natal, «aunque aún no sé cuándo lo haremos», matizó. «Tengo ganas de ir a Asturias -insistió-, de sentirla, de pasearla y de saludar y ver cómo me miran». «Soy consciente de que no tendré tanta libertad -reconoció-, pero lo importante es lo importante». «!Me acuerdo tanto de Asturias!», exclamaba. No descartó que el nombre de uno de los hijos del futuro matrimonio sea Pelayo. «Pelayo -señalaba- es un nombre que nos encanta a los dos y lo barajamos, pero aún es pronto. Todo se andará», concluyó. Letizia Ortiz aseguró que su intención es «mantenerme al margen de la vorágine». «Hasta ahora he sido consciente de todo lo que me está pasando porque ha sido una decisión meditada y fruto del amor que nos profesamos», explicaba. Preguntada por el efecto de los comentarios que se suceden sobre ella, respondió con cierta sorpresa y cautela. «Lo que dicen es bueno ¿no?» decía. A pesar de querer mantenerse al margen de las opiniones, no pudo evitar sentir curiosidad por ellas y, cuando se le recordaran algunos de los comentarios, comentó que «la mayoría son buenos». Dos madres muy felices En términos semejantes se pronunciaba desde su domicilio en Madrid la madre de Letizia, Paloma Rocasolano. «Dicen cosas muy buenas» , resumía. Paloma Rocasolano comentó que acababa de apagar la televisión y la radio «para continuar con mi vida». Sobre su estado de ánimo, aseguraba sentirse «todo lo feliz que se puede estar después de ver a mi hija feliz». El recuerdo que guarda del acto de pedida de mano es «fantástico» y afirmó que la Reina es una mujer «encantadora». «Se mostró como una madre que quiere a sus hijos. Somos dos madres felices» concluía.